Dejar la vida en la ciudad por la vida agrícola y no mirar atrás

» Los jóvenes en Bhután encuentran nuevas profesiones en la agricultura tras la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID 19)

©Tek Bahadur Wakley
©Tek Bahadur Wakley

Tek Bahadur Wakley se veía a sí mismo como un hombre de ciudad. Trabajaba en una empresa turística en la ciudad de Paro en la parte occidental de Bhután y tenía un salario decente que cubría las necesidades de su familia. Había crecido con sus padres, que eran agricultores, pero quería una vida distinta del trabajo agotador que veía que hacían sus padres. Sin embargo, cuando estalló la pandemia de la COVID‑19, perdió su empleo en la ciudad y regresó a su lugar de origen en el distrito de Dagana, en Bhután central.

Fue entonces cuando Tek, al igual que muchos otros jóvenes, encontró refugio en la agricultura. Algunos de ellos recibieron apoyo del Gobierno para arrendar tierras de titularidad estatal destinadas a la agricultura. Para otros como Tek, que poseía tierras familiares, se trató de una oportunidad de regresar a sus aldeas.

“Mi padre era quien utilizaba las tierras en mi aldea. Sin embargo, ahora que es mayor, no podía aprovecharlas al máximo y la mayoría se quedaba sin cultivar”, explicó Tek, de 27 años. “Pensé que esta era una oportunidad que debía aprovechar”.

Con todo, sin tener ninguna experiencia previa en agricultura, Tek no sabía muy bien cómo podría ganarse la vida decentemente con la agricultura. “Aunque para mí en ese momento la agricultura comercial no era una opción, quería aprovechar toda la tierra que teníamos”.

Se embarcó en la agricultura con el apoyo del Proyecto de seguridad alimentaria y productividad agrícola (FSAPP, por sus siglas en inglés), financiado por el Programa Mundial de Agricultura y Seguridad Alimentaria. Con el Banco Mundial como entidad supervisora del proyecto, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ofrece asistencia técnica y creación de capacidad al Departamento de Agricultura de Bhután, que implementa el proyecto. El objetivo del FSAPP es ayudar a los agricultores a impulsar actividades agrícolas climáticamente inteligentes para aliviar la pobreza rural, reducir la inseguridad alimentaria y combatir la malnutrición.

El proyecto comenzó por evaluar las necesidades de estos jóvenes agroempresarios en Dagana. Mediante la prestación de apoyo técnico al proyecto, la FAO impartió capacitación en materia de tecnologías climáticamente inteligentes a agentes de extensión e investigadores en la delegación de Bajo del Centro de Investigación y Desarrollo Agrícolas (ARDC, por sus siglas en inglés) de Bhután, que ayuda a agricultores, jóvenes y empresarios agrícolas a poner en práctica una agricultura sostenible. Algunas de las tecnologías climáticamente inteligentes eran, entre otras, la preparación de fertilizantes orgánicos y la introducción de cultivos hidropónicos.

Los fertilizantes orgánicos ayudan a impulsar la fertilidad del suelo, aumentar la fijación de carbono, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y fortalecer la capacidad del suelo de resistir la sequía o las inundaciones. “Al ser orgánicos, no hay efectos secundarios para el suelo o los cultivos que crecen en él”, manifestó Tek.

Posteriormente, el ARDC Bajo, en colaboración con el sector agrícola del distrito, impartió a los jóvenes la capacitación recibida de la FAO. Tek y otros ocho jóvenes participaron en el primer grupo de capacitación en 2021.

Aunque, en promedio, cada joven posee más de 2,5 acres de tierra, la mayoría de agricultores solo produce alimentos para su propia subsistencia. Ya sea por falta de mano de obra, escasos conocimientos respecto de la mecanización agrícola o poco acceso a esta, o mercados limitados para los productos, no muchos agricultores en Bhután se dedican a la agricultura comercial. Sin embargo, después de impartir la capacitación, Tek y muchos otros agricultores mostraron interés en ello.

Al contar con nuevas habilidades en materia de agricultura y tecnologías conexas, estos jóvenes regresaron a sus explotaciones agrícolas para poner en práctica sus conocimientos. El FSAPP les apoyó además proporcionándoles material agrícola como un invernadero, un digestor de biogás, equipos para el cultivo de hongos y un motocultivador. Tek recibió un minimotocultivador, un invernadero básico, un equipo de riego por goteo y cubierta vegetal a través del proyecto.

“El minimotocultivador nos ha facilitado mucho el trabajo y el invernadero resulta útil para producir cultivos fuera de temporada”, señaló Tek. “Esto también ha reducido los costos de mano de obra”.

En la actualidad, Tek produce diversos cultivos, pero pretende centrarse en los pimientos picantes y la coliflor de invierno. “Durante el primer año después de recibir apoyo, produje unos 80 kg de pimientos picantes y más de 600 kg de coliflor. Estos dos productos tienen una buena demanda en el mercado, especialmente en invierno”, indicó. Tek ha incrementado sus ingresos casi un 30 % en los dos últimos años y tiene previsto dedicarse a la agricultura comercial centrándose en los dos productos.

Considera que la agricultura ha cambiado de forma drástica. “Ya no hay que luchar bajo el sol y la lluvia para producir cultivos. Las nuevas tecnologías y la mecanización han facilitado mucho la agricultura”, señaló. “Los dos últimos años han resultado difíciles, pero al mismo tiempo ha sido más gratificante. Tengo previsto seguir siendo agricultor”.

Satisfecho con la vida rural, Tek no planea regresar al entorno urbano.

“Antes, cuando era guía turístico, tenía también una vida buena. Sin embargo, la satisfacción de trabajar como agricultor se encuentra a otro nivel. No solo puedo sustentar a mi familia, sino también contribuir a mi comunidad mediante el suministro de hortalizas frescas”.

Hasta la fecha, la FAO ha impartido capacitación a más de 30 agentes de extensión y funcionarios de agricultura en el marco del FSAPP. Esta capacitación se ha ampliado a más de 1 000 agricultores, incluidos 60 jóvenes en el distrito de Dagana a través de programas de capacitación del ARDC Bajo.

Mediante el aumento de la productividad agrícola y la mejora del acceso de los agricultores a los mercados locales y de exportación, el FSAPP está fortaleciendo la seguridad alimentaria y nutricional en un total de cinco distritos de Bhután.

La historia y las fotos relacionadas se pueden encontrar en: https://www.fao.org/fao-stories/article/es/c/1643091/.

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