Madrid, 24 mar (dpa) – El accidente de un avión en los Alpes franceses con 150 personas a bordo, entre ellas 45 con apellido español, conmocionó hoy a España.
“Estamos ante una noticia dramática y triste con muchas pérdidas humanas”, dijo el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, antes de regresar a Madrid desde Vitoria (norte), donde participaba en un acto oficial que fue suspendido tras conocer el suceso.
La “número dos” del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, avanzó que hay “45 apellidos españoles” entre los pasajeros del avión, que partió esta mañana del aeropuerto de El Prat de Barcelona (noreste) con destino Dusseldorf (Alemania).
“Están en tareas de comprobación de la nacionalidad de estas personas”, dijo con cautela.
El gobierno español activó un gabinete de crisis para afrontar las gestiones relacionadas con el accidente. La ministra de Fomento, Ana Pastor, viajó hasta el lugar donde se produjo, en el sur de Francia.
La noticia sorprendió a los reyes Felipe VI y Letizia en París, a donde habían llegado hoy para iniciar su primer viaje de Estado, que fue suspendido tras conocerse el suceso.
El rey dio desde allí el pésame a las familias de las víctimas y a las autoridades de los países afectados y agradeció a Francia las “medidas” puestas en marcha para atender la “catástrofe”.
El accidente aéreo obligó a suspender también las agendas de miembros del gobierno español, de instituciones regionales y locales y de los principales partidos políticos del país.
El líder de la oposición, el socialista, Pedro Sánchez, expresó públicamente sus condolencias y pidió a las autoridades “la máxima diligencia y todo el respaldo necesario” para las familias de las víctimas.
También desde Cataluña, región en la que se ubica el aeropuerto de El Prat, el presidente Artur Mas expresó su pésame y anunció la activación de un dispositivo para atender a familiares de las víctimas.
El Senado español guardó un minuto de silencio y el Congreso de los Diputados anunció la suspensión de la sesión plenaria prevista para el miércoles.
Un total de 144 pasajeros y seis tripulantes viajaban en el Airbus A320 de la compañía Germawings, filial de la alemana Lufthansa. Según dijo el presidente francés, François Hollande, todo apunta a que no hay supervivientes.