
Redacción, 17 feb (elmundo.cr) – La CIA y los servicios de inteligencia alemanes (BND) usaron la sociedad suiza Crypto para espiar un centenar de países. Las revelaciones divulgadas por la televisión suiza en lengua alemana SRF, la televisión alemana ZDF y por el Washington Post sacaron a la luz una historia de espionaje internacional que pasa a través de la Confederación Helvética.
El mismo día que la impactante noticia fue de dominio público, el Consejo Federal ordenó una investigación que fue comisionada al ex-juez federal Niklaus Oberholzer, quien tendrá que presentar una memoria en junio. Dos días después, la Delegación de las Comisiones de gestión del Parlamento decidió también de investigar para descubrir lo que sabían las autoridades helvéticas de la época.
Suiza no es responsable, según el Derecho internacional, de las operaciones de las empresas privadas en su territorio, señala el histórico Georg Kreis, pero si el gobierno helvético o los servicios secretos fueron informados, la situación seria muy diferente.
Los presidentes de los mayores partidos se dicen consternados: “desde el punto de vista de un pequeño estado neutral y soberano, eso no es evidentemente admisible” dijo a la SRF Albert Rösti, presidente de la Unión Democrática de Centro (UDC, derecha conservadora). Según Christina Levrat, presidente del Partido Socialista, la historia asume una dimensión diferente” teniendo cuenta del hecho que “también los aliados de los EE.UU fueron interceptados y Suiza sabia”.
Si se descubriera que las operaciones de espionaje han gozado de la aprobación del Consejo Federal y que los servicios secretos suizos se beneficiaron activamente de las informaciones, sería una catástrofe para la imagen neutral de Suiza, la prioridad ahora es disipar todas las dudas sobre la credibilidad suiza como mediador en los conflictos y como plaza económica confiable”, escribió el periódico Neue Zürcher Zeitung (NZZ).
Los documentos de los Crypto-Leaks divulgados por la radio televisión suiza SRF, indican que los servicios secretos suizos estaban al corriente, las investigaciones precedentes sobre este tema habían llegado a conclusiones diferentes.
La prensa internacional describe la operación Rubicón, como una de las operaciones de espionaje de mayor éxito desde siempre, fue audaz y escandalosa, más de cien estados pagaron millones de dólares y contemporáneamente hicieron posible que sus secretos fueran robados.
El parlamento podría pronunciarse en marzo sobre la oportunidad o menos de instituir una Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) sobre este escándalo que agita Suiza. El grupo socialista solicitó la institución de la comisión a través de una iniciativa parlamentaria. La Presidente de la Confederación y Ministra de Justicia, Simonetta Sommaruga, subrayó que la decisión compete al parlamento. Si las Cámaras decidieran de crear una CPI “naturalmente, el Consejo Federal la apoyaría, como ha siempre hecho en casos análogos”.
“La revelaciones duelen, demuestra que la neutralidad considerada todavía sagrada por el pueblo suizo, es a menudo hipócrita, afirma el cotidiano Der Bund, la neutralidad Suiza es una mentira, es un pedazo de folclor.
En 1994 la agencia alemana de espionaje abandonó la operación temiendo que la historia resultara pública metiendo en dificultad Alemania al interno de la OTAN. La CIA dejó solamente dos años atrás. Desde el 2018 la sociedad suiza Crypto fue desmantelada y divisa en varias marcas. Actualmente no existen contactos con los gobiernos o con las agencias de espionaje.