Por Andrea Sosa Cabrios y Patricia Castillo (dpa)
Ciudad de Guatemala, 6 sep (dpa) – El comediante Jimmy Morales encabeza hoy el escrutino de las elecciones presidenciales de Guatemala, después del recuento de casi el 35 por ciento de los votos, que anticipa que habrá una segunda vuelta el 25 de octubre, en un país donde el anterior presidente está detenido por señalamientos de corrupción.
Morales, de 45 años, candidato del Frente de Convergencia Nacional (FCN, centro-nacionalista), un actor y productor televisivo y cinematográfico con estudios militares y de administración de empresas, iba al frente con el 25,89 por ciento.
Baldizón, del partido derechista Libertad Democrática Renovada (Líder), reúne el 19,34 por ciento, mientras que en tercer sitio marcha con un 17,87 por ciento Sandra Torres, de la centroizquierdista Unión Nacional de la Esperanza.
Las elecciones se desarrollaron en un ambiente tranquilo, después de meses de protestas e investigaciones que llevaron al desafuero y arresto del anterior presidente, Otto Pérez Molina, acusado de corrupción, en un inédito despertar ciudadano.
Si ningún candidato obtiene más del 50 por ciento, habrá una segunda vuelta el 25 de octubre entre los dos más votados.
Unos 7,5 millones de guatemaltecos fueron convocados a las urnas para elegir presidente y vicepresidente entre 14 opciones, 338 alcaldes, 158 diputados y 20 diputados al Parlamento Centroamericano.
“Lo que nosotros queremos es que vivamos en paz, que ya no haya corrupción, tanto ladrón”, dijo a dpa Lorena Hernández, un ama de casa de 53 años, después de votar en la escuela “República de Francia”, a un lado de la embajada de México.
El Monitor Electoral, que aglutina a varias organizaciones de la sociedad civil, informó que hubo acarreo de votantes, compra de votos, bloqueos y violencia entre simpatizantes de partidos políticos en algunos puntos del país.
La fiscal general de Guatemala, Thelma Aldana, dijo a la televisora Guatevisión que hubo algunos incidentes pero que no fueron “tan grandes como para opacar la voluntad de la población de depositar su voto y hacer una elección democrática”.
El juez Miguel Angel Gálvez, que en las últimas semanas ligó a proceso y dictó prisión preventiva a la ex vicepresidenta Roxana Baldetti, además de arrestar a Pérez de manera provisional mientras decide su procesamiento, fue ovacionado cuando fue a votar.
En breves declaraciones a los periodistas, Gálvez dijo que en los últimos meses la población tomó conciencia de la importancia de su participación y que esto ayudará al país por la fiscalización ciudadana que se ejercerá sobre las nuevas autoridades de gobierno.
El juez tiene a cargo el caso de la organización criminal denominada “La Línea”, dedicada a la defraudación tributaria y que fue desarticulada el 16 de abril por una comisión internacional dependiente de la ONU y la Fiscalía.
Baldetti y Pérez son acusados de haber dirigido la estructura. Gálvez programó para el martes la audiencia para dar a conocer su decisión sobre si liga a proceso al ex mandatario, que está bajo arresto en el cuartel militar de Matamoros.
Los ciudadanos gestaron un movimiento civil sin precedentes en 30 años de democracia en Guatemala, a partir de la autoconvocatoria en redes sociales. Algunos sectores habían llamado al abstencionismo y calificaron las elecciones de una “farsa”.
“Lo bonito es que nos hicimos valer como pueblo”, dijo Miguel Ángel Santizo, un mecánico de 51 años, al salir del centro de votación, aunque dijo que es demasiado pronto para cantar victoria.
“Guatemala dio un ejemplo de civismo ante el mundo”, dijo el presidente Alejandro Maldonado, que sustituyó a Pérez después de su renuncia el jueves para los cuatro últimos meses de su mandato. Ahora “hay que vigilar constantemente para que el sistema se depure”, indicó al acudir a votar.
De los 158 diputados que integran la actual legislatura, 125 buscan la reelección y muchos ya acumulan dos o tres legislaturas consecutivas. Seis diputados que buscan la reelección, todos ellos pertenecientes al partido Líder, están acusados también de pertenecer a redes mafiosas.
En Guatemala, el país más poblado de Centroamérica con 15,8 millones de habitantes, se celebraron en 1985 por primera vez elecciones democráticas después de continuos regímenes militares, autoritarios y fraudulentos.
En 1996 se firmaron los acuerdos de paz con la insurgencia que pusieron fin a 36 años de lucha armada que dejaron más de 200.000 muertos y 45.000 desaparecidos, según un informe de la Comisión de la ONU para el Esclarecimiento Histórico.