Santiago de Chile, 15 may (dpa) – La presidenta chilena, Michelle Bachelet, condenó hoy el crimen de dos jóvenes que fueron baleados el jueves en Valparaíso en el marco de una multitudinaria marcha estudiantil para exigir una mayor participación en los proyectos educacionales del gobierno.
“Es un hecho de total irracionalidad, absolutamente injustificado”, dijo la mandataria sobre el caso que ha conmovido al país.
Tras asegurar que su gobierno hará todos los esfuerzos para investigar y castigar a los autores del hecho, Bachelet advirtió que en Chile “no hay espacio para actos intolerantes y brutales”.
Al parecer, los dos jóvenes, de 18 y 25 años, pintaban unos grafitis en los muros de un edificio ubicado en las inmediaciones de la Plaza Victoria, en pleno centro de Valparaíso y donde concluía la marcha, cuando fueron atacados a balazos por el propietario del inmueble, según informes periodísticos.
Ambos eran estudiantes universitarios y uno era dirigente de la juventud del Partido Comunista (PC), según fuentes de la formación, que hace parte de la centro-izquierdista Nueva Mayoría, la coalición gobernante.
El presunto autor de los disparos, un joven de 20 años, que negó los hechos, se encuentra detenido y hoy prestaba declaraciones en el tribunal.
Tras el crimen, en varias ciudades del país se realizaron anoche “velatones”, una ceremonia en la que se encienden cirios, para recordar a las dos víctimas.
Las multitudinarias marchas estudiantiles, que en Santiago de Chile reunieron a más de 150.000 personas, según dirigentes universitarios, y que terminaron en incidentes, reclaman por una mayor participación en los proyectos educativos.
Los jóvenes alegan “pasividad” del gobierno, por lo que le dieron plazo a Bachelet hasta la próxima semana para que la mandataria entregue una “respuesta clara y contundente” sobre el tema.
Bachelet concurrirá el próximo jueves 21 de mayo al Congreso, ubicado en Valparaíso, para dar cuenta al Parlamento y al país sobre el estado de la nación.
En caso de que allí no encuentren respuesta, estudiantes y profesores advirtieron que las movilizaciones irán en ascenso.
Una de las promesas de la mandataria es mejorar los salarios y preparación de los profesores, además de establecer gradualmente la gratuidad de la educación universitaria a partir del próximo año, entre otras medidas.
Desde la dictadura militar (1973-1990), la educación pública universitaria chilena es pagada, con aranceles que llegan a miles de dólares anuales, mientras la mitad de los trabajadores percibe salarios mensuales por debajo de los 450 dólares.