
Buenos Aires, 13 jun (elmundo.cr) – El gobierno de Alberto Fernández está estudiando diferentes caminos para mejorar los cobros y maximizar el apoyo de los inversores, al mismo tiempo preservar los objetivos de sostenibilidad de la deuda.
Argentina prorrogó nuevamente hasta el 19 de junio el plazo para canjear US$ 66,000 millones de deuda emitida bajo legislación extranjera, y presentará una nueva oferta a sus acreedores privados en busca de una propuesta que logre “maximizar” el nivel de aceptación entre los inversores, indicó el ministro de Economía, Martín Guzmán, anunciando que la nueva oferta será dada a conocer “a partir del martes”.
El gobierno tendrá otros siete días más para seguir negociando con grandes grupos de acreedores, que mayoritariamente rechazaron la propuesta inicial y que exigen mejoras. El Ministerio de Economía señaló que el Gobierno y sus asesores pretenden “aprovechar” esta nueva extensión para mantener abiertas “las discusiones y permitirles a los inversores continuar contribuyendo a una reestructuración exitosa de la deuda”.
La incertidumbre inició el 8 de mayo cuando la gran mayoría de los acreedores rechazaron la oferta gubernamental que contemplaba un plazo de gracia de tres años y una reducción de 62% en intereses y de 5.4% en capital.
La oferta inicial presentada por Argentina estaba valorada por los expertos en unos 40 dólares por cada 100 dólares de deuda neta a canjear, mientras que la propuesta revisada de mayo tendría un valor de entre 45 y 47 dólares. Mientras, los grandes grupos de poseedores de bonos habían presentado inicialmente contraofertas valoradas entre 58 y 60 dólares, pero en una nueva propuesta rebajaron sus pretensiones a un rango de 53 a 55 dólares.
Argentina está analizando “los diferentes caminos para mejorar los cobros (…) y maximizar el apoyo de los inversores, al mismo tiempo que preserva sus objetivos de sostenibilidad de la deuda”, indicaron desde el Ministerio de Economía.
Aún se desconocen cuáles serán los términos de la nueva propuesta. “Está claro que Argentina debe encontrar un acuerdo con los acreedores, está claro que los acreedores no aceptaron la (primera) oferta” hecha en mayo, dijo el presidente Alberto Fernández esta semana. “Está claro que la Argentina va a mejorar su oferta”, afirmó sin proporcionar ulteriores detalles.
Argentina está en recesión desde el 2018 y su economía sufrirá aún más por la pandemia del COVID-19, está buscando desesperadamente de llegar a un acuerdo que le evite un litigio judicial con sus acreedores que mantendría al país fuera de los mercados internacionales de crédito.
Argentina cayó en default el pasado abril, al incumplir con el pago de unos 500 millones de dólares en intereses de tres de los bonos sujetos al canje. Si logra un acuerdo con los acreedores el default quedaría superado. En esta renegociación de deuda hay bonos del 2005 y 2010, producto de una anterior reestructuración, y también nuevos títulos emitidos a partir del 2016. La deuda pública argentina totaliza unos US$ 324,000 millones, equivalentes a casi 90% de su Producto Bruto Interno (PBI).
Según fuentes bien informadas Guzmán presentará “una propuesta final mejorada” ya consensuada con acreedores y que cuenta con el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI).