Berlín, 16 mar (dpa) – El Gobierno de Alemania rechazó hoy las exigencias del presidente estadounidense, Donald Trump, de que los aliados de la OTAN presten apoyo para proteger el estrecho de Ormuz en la guerra de Oriente Medio.
“Esta guerra no tiene nada que ver con la OTAN. No es una guerra de la OTAN”, declaró en Berlín el portavoz del Gobierno, Stefan Kornelius.
La alianza atlántica está destinada a la defensa del territorio de la propia alianza y, además, no existe un mandato para desplegar a la OTAN, dijo Kornelius.
La reacción es una respuesta a las declaraciones del presidente estadounidense al “Financial Times”, en las que dijo que la OTAN se enfrentaría a un futuro sombrío si los socios de Estados Unidos no colaboran.
“Si no hay reacción o si la reacción es negativa, creo que será muy malo para el futuro de la OTAN”, afirmó Trump. Al ser preguntado por estas amenazas, Kornelius respondió: “Hemos tomado nota de ello”.
El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte internacional de petróleo y gas licuado, se ha paralizado prácticamente debido a la guerra y a la amenaza de ataques iraníes. El paso está situado entre Irán y la Península Arábiga.
Negativa también de ministros de Defensa y Exteriores
“No es nuestra guerra”, coincidió tajante el ministro de Defensa alemán, el socialdemócrata Boris Pistorius. “Nosotros no la hemos iniciado. Queremos soluciones diplomáticas y un rápido final, pero el envío de más buques de guerra a la región no contribuye a ello”, declaró.
Pistorius destacó la responsabilidad de los socios de la OTAN en la protección del territorio de la propia alianza. “Tenemos una responsabilidad con respecto al flanco oriental y al Atlántico, especialmente dada la situación geopolítica de Alemania. Esa es nuestra principal responsabilidad. Todo lo demás son cuestiones que pueden añadirse en casos concretos o no”, explicó.
Los aliados comparten el objetivo de acabar con el régimen de los ayatolás iraníes, aunque no la forma de hacerlo, agregó el ministro alemán. “Los estadounidenses han optado por este camino, junto con los israelíes. Solo lo hemos criticado con mucha moderación. Pero el siguiente paso es ahora uno que amenaza con arrastrarnos a este conflicto”, advirtió Pistorius.
En el mismo sentido se pronunció el ministro germano de Asuntos Exteriores, el conservador Johann Wadephul, a su llegada a Bruselas para una reunión de la Unión Europea (UE).
Wadephul dijo que no ve que la OTAN pueda asumir la responsabilidad del estrecho de Ormuz.
En cuanto a la línea política de su Gobierno, afirmó que propondrá a sus socios europeos la imposición de sanciones contra los responsables del bloqueo del estrecho. De este modo, se podría enviar una clara señal de apoyo a los socios del Golfo. Según diplomáticos, las sanciones podrían afectar, por ejemplo, a responsables del aparato de seguridad iraní.
El estrecho de Ormuz no forma parte del territorio de la OTAN, por lo que Estados Unidos no puede invocar la obligación de asistencia prevista en el Artículo 5. Una intervención allí sería, por tanto, una operación denominada “fuera de área”, que todos los aliados tendrían que aprobar.
Inusual consenso entre los partidos políticos
La exigencia estadounidense había generado ya previamente el rechazo de diputados alemanes pertenecientes a casi todo el arco político.
El estrecho de Ormuz no puede protegerse únicamente con unidades navales, afirmó en la radio Deutschlandfunk el portavoz de política exterior del grupo parlamentario de la alianza conservadora CDU/CSU, Jürgen Hardt.
El legislador subrayó que la costa está densamente poblada y que desde allí Irán podría atacar fácilmente con morteros o drones. “Con buques no basta. Donald Trump no tuvo esto en cuenta cuando inició esta guerra contra Irán junto con Israel”, dijo.
Hardt añadió que, según su impresión, el propio Trump no sabe cómo se puede resolver este problema. “Yo sugeriría que simplemente aceptemos ahora que el paso permanecerá bloqueado hasta que se produzca algún tipo de cambio en Irán”, indicó, es decir o bien una especie de alto el fuego o el derrocamiento del régimen.
El experto en asuntos exteriores del Partido Socialdemócrata (SPD) Adis Ahmetovic declaró asimismo en el canal ZDF que, tal y como están las cosas, Trump se ha equivocado de cálculo: “Al principio se preveía una guerra muy rápida y breve. Y ahora nos damos cuenta de que esta guerra se prolongará durante varias semanas más”.
Además, consideró que los objetivos y la estrategia de Estados Unidos e Israel en esta guerra no son convincentes, se trata de un conflicto que “viola el derecho internacional”.
Por su parte, la líder de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, declaró al portal “The Pioneer” que, en la actualidad, ni siquiera la mayor Armada del mundo, la Marina de los Estados Unidos, es capaz de garantizar un paso seguro por el estrecho de Ormuz. En este contexto, una intervención de la “pequeña Armada alemana —incluso en el marco de la Unión Europea— sería inútil y sumamente peligrosa”.