Berlín/Washington, 4 nov (dpa) — Esperanza, pero también mucho escepticismo: esas son las reacciones en Alemania tras la contundente derrota de los republicanos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las elecciones de mitad de mandato y el triunfo de los demócratas de la oposición.
El ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, expresó cautelosamente la esperanza de que haya un nuevo impulso en la ayuda a Ucrania tras el triunfo de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato.
El jefe de la diplomacia alemana señaló al margen de una sesión del Bundestag (Cámara Baja del Parlamento alemán) que se siente “bastante optimista de que ahora habrá nuevamente más conversaciones en el Congreso, incluso entre ambos partidos, sobre lo que se puede hacer en conjunto para apoyar a Ucrania”.
El ministro conservador comentó que en el Congreso hay partidarios convencidos a favor de apoyar al país invadido por Rusia, tanto entre los demócratas como entre los republicanos, que tienen claro que la guerra de agresión rusa no solo amenaza la seguridad y la libertad en Europa, sino también en Estados Unidos.
“Quizás esto también sea una nueva oportunidad para emprender alguna iniciativa en uno u otro ámbito”, agregó Wadephul.
El ministro aclaró que, al mismo tiempo, la búsqueda de compromisos sigue siendo un pilar central de la política exterior y de seguridad alemana. En este sentido, “simplemente conviene no permitir que las divisiones se hagan demasiado profundas”, apuntó, agregando que, para Alemania, el resultado de las elecciones significa “tanto continuidad como cambio”.
Wadephul ve un efecto para la política en Alemania
Wadephul indicó que también espera que las elecciones estadounidenses tengan un efecto de señal para la política en Alemania, mencionando la obligación de luchar inquebrantablemente por el centro político “en estos tiempos de desmoronamiento de las normas políticas y las reglas internacionales, en esta época de polarización y populismo”.
En vista de las amenazas a la democracia, advirtió, esto “no es un paseo, sino que a veces se siente como una carrera de obstáculos”.
Defender el centro civil contra los enemigos de la democracia y los partidarios del autoritarismo y la dictadura es un acto de patriotismo, incluso en el Bundestag, subrayó Wadephul.
En el ámbito de la política interna, el resultado someterá a Trump a una enorme presión, pero aún no está claro qué significará para la política exterior.
Entre los parlamentarios alemanes predominan más bien los temores. “Se verá presionado en el ámbito interno, pero eso puede resultar peligroso en materia de política exterior, ya que podría querer demostrar aún más: ‘Sigo aquí, sigo siendo un actor importante'”, declaró el conservador Armin Laschet, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Bundestag, en el canal Welt TV.
Siemtje Möller, experta de relaciones exteriores del Partido Socialdemócrata (SPD), se expresó de manera similar en un programa de la cadena pública ARD, señalando que espera que Trump no se convierta ahora en un “Angry Duck”, un “pato enojado”, que intente compensar su debilidad en política interna con demostraciones de fuerza en política exterior.
Alemania y Europa
Líderes demócratas critican a Trump por su política arancelaria, su postura crítica hacia la alianza militar OTAN y la anunciada retirada de las tropas estadounidenses de Europa. Sin embargo, es cuestionable qué podrán lograr con sus mayorías en el Congreso.
Por un lado, los demócratas solo pueden aprobar muchas leyes —como las relacionadas con los aranceles— en el Senado con una mayoría de 60 votos, por lo que dependen del apoyo de algunos republicanos. Por otro lado, Trump puede bloquear las leyes con un veto, que solo podría ser anulado con una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso.
En la Unión Europea existe la esperanza de que, al menos en materia de política comercial, no se produzca un endurecimiento del rumbo de Trump. Sin embargo, el diputado socialdemócrata Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo, advirtió de que el claro éxito de los demócratas no es un pase libre para un cambio radical en la política económica y comercial estadounidense.
“El principio de la ‘economía nacional’ (Homeland Economy), es decir, dar prioridad a la propia economía, también está profundamente arraigado entre los demócratas”, señaló Lange.
Por su parte, el ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, felicitó “de todo corazón” al Partido Demócrata por los resultados de las elecciones de mitad de mandato.
“Es una victoria histórica para los demócratas en la Cámara de Representantes y en el Senado”, subrayó el ministro socialdemócrata en la Conferencia de Seguridad de Berlín (BSC).
Pistorius añadió que, para el Gobierno alemán, esto significa seguir colaborando con confianza con el Gobierno del presidente Trump, que aún tiene dos años más en el cargo. “Pero, al igual que en el pasado, también buscaremos un contacto cercano con los demócratas”, afirmó Pistorius.
El titular germano de Defensa señaló que aún está por verse lo que cabe esperar ahora. “Depende un poco de lo que el presidente estadounidense tenga planeado después de estas elecciones; eso no lo sabemos”, declaró Pistorius ante invitados de la industria de armamento y representantes del ámbito político y militar.
A la vez, llamó a seguir fortaleciento el pilar europeo de la alianza militar OTAN.
“La OTAN debe volverse más europea para poder seguir siendo transatlántica”, reafirmó Pistorius. “Desde hace años, Estados Unidos centra cada vez más su atención estratégica en el Indo-Pacífico y otras regiones del mundo”.