Por Marion Trimborn y Thomas Lanig (dpa)
Bruselas, 24 abr (dpa) – Las decisiones tomadas por los países de la Unión Europea sobre política de inmigración en la cumbre extraordinaria celebrada el jueves en Bruselas ha generado mucha decepción y crítica.
Casi todos coinciden en destacar que el anuncio de que se iban a triplicar las capacidades para el rescate en aguas del Mediterráneo no alcanza ni de lejos para evitar futuras catástrofes. Los medios económicos para las misiones “Tritón” y “Poseidón” se ampliarán hasta los nueve millones de euros al mes.
Tras el naufragio de un pesquero con inmigrantes el domingo pasado, en el que se cree que perdieron la vida unas 800 personas, se convocó una cumbre extraordinaria para analizar este tema. Las críticas se centran sobre todo en que no se amplía el área de la misión de vigilancia de fronteras “Tritón” ante la costa italiana.
La organización Amnistía Internacional calificó los acuerdos de la cumbre de “una operación para salvar la cara, pero no vidas”. La cumbre ni siquiera cumplió con las expectativas más bajas. La organización Pro Asyl la calificó de “la cumbre de la vergüenza” por las medidas adoptadas.
Las voces críticas señalan que sólo una ampliación del territorio de intervención aportará verdaderos avances. Muchos barcos con refugiados comienzan a tener problemas ya a pocas millas de la costa libia. Por lo general las llamadas de emergencia no se reciben en la actual zona de maniobra de la misión “Triton”. Tan sólo en Libia se estima que la cifra de inmigrantes que esperan poder llegar a Europa va de entre 500.000 a un millón de personas.
La vicejefa del comité de Derechos Humanos en la Eurocámara, Barbara Lochbihler, calificó los resultados de la cumbre de “miserables, negligentes y falsos”. La UE, sigue sin tener un servicio de rescate de urgencia permanente, ningún lugar de acceso seguro y ningún reparto de refugiados.
La responsable del grupo parlamentario de los Verdes en la eurocámara, Rebecca Harms, calificó hoy los acuerdos de “desastre”. “No estamos en condiciones de seguir apostando por el aislamiento”, dijo en declaraciones a la radio alemana.
Alemania, según anunció la canciller alemana Angela Merkel, enviará dos barcos al Mediterráneo y, de ser necesario, se hará más, dijo tras el encuentro. “Si es necesario más, habrá más. Por falta de dinero no fracasará”, señaló la mandataria.
Merkel abogó por cambiar las reglas de Dublín sobre el reparto de los inmigrantes, medida que no cuenta con el consenso de todos los países miembros.
Además de ampliar las capacidades para el rescate en alta mar, en la cumbre también se abordó la lucha contra las bandas de traficantes de personas.
Según palabras del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, se deberían revisar las intervenciones militares para destruir los barcos que los traficantes emplean para el transporte de refugiados. Los expertos consideran que para ello es necesario estar cubierto con un mandato de la ONU.