
San José, 30 jul (elmundo.cr) – El Partido Liberación Nacional (PLN) llevó al Tribunal de Ética al ingeniero y exprecandidato Rolando Araya por alejarse del partido, dañar la imagen del partido y no participar en la campaña del candidato presidencial José María Figueres.
Según indicaron el Tribunal de Ética del Partido Liberación Nacional (PLN) abrió “un proceso de oficio en investigación de las actuaciones contrarias a la moral y ética partidaria realizadas por el señor Rolando Araya Monge”.
A Araya se le acusa de que sus actuaciones “han creado un daño a la imagen del Partido Liberación Nacional”.
Además, “que las actuaciones y declaraciones del señor Rolando Araya Monge han circulado en la Prensa Nacional” y que Araya es miembro del Directorio Político Nacional.
Ante estas acusaciones el tribunal estableció la medida cautelar “de suspensión temporal de la condición de miembro activo liberacionista (militancia), lo cual acarrea la suspensión del ejercicio de cargos dentro del Partido en este caso el del miembro del Directorio Político”.
De igual forma se le prohíbe la participación en actividades partidarias internas.
Por su parte, la fiscal del PLN, Michelle Chinchilla, señaló que “el Tribunal de Ética y Disciplina resuelve imponerle a Rolando Araya la medida cautelar de suspensión temporal de la militancia”.
“Don Rolando anunció al país que se iba a otro partido político a ser candidato presidencial, pero no ha renunciado a la silla del Directorio Político”, agregó.
Chinchilla afirmó que “en el 2008 se fue de Liberación Nacional argumentando que el Partido traicionaba los principios socialdemócratas”.
“En el 2020 regresa directo al Directorio con un objetivo claro, no lo consigue y vuelve a irse a otro partido”, añadió.
La fiscal concluyó recalcando que “el PLN tiene que dejar de ser usado como franquicia”.
En el año 2010 el Tribunal de Ética del PLN investigó a José María Figueres por el caso Alcatel, dejándolo sin sanción. En dicho caso, Figueres y dos de sus más cercanos colaboradores recibieron $2,7 millones de la empresa francesa para que “promovieran” una adjudicación de contrato con el ICE.