San José, 1 sep (elmundo.cr) – Si el Ministerio de Hacienda se propusiera realmente recolectar los impuestos, establecidos por ley, que corresponden al IVA por los alquileres de corto plazo, podría recaudar al menos 65 mil millones de colones y dejar de preocuparse por la rebaja del marchamo.
Según una de las máximas autoridades mundiales de estadísticas de casas de alquiler AIRDNA, en Costa Rica había a julio de este año 40,986 casas de alquiler de corto plazo, y siguen aumentando continuamente, con una ocupación promedio por encima del 49.2% anual y con una tarifa promedio de $277 por noche.
Los cálculos muestran que este tipo de alquileres le generan a Costa Rica un ingreso mínimo de 931 millones de dólares al año en alquileres que se supone deben cancelar un impuesto de ventas de un 13%, lo que significaría unos 121 millones de dólares que, al tipo de cambio actual, significarían aproximadamente 65.3 mil millones de colones. Los números pueden cambiar ligeramente, pero el concepto sigue siendo el mismo.
“Lo mejor de esta propuesta es que contrario al pago del marchamo que recae exclusivamente en los ticos, de todas las clases sociales, la sustitución que proponemos es mayoritariamente pagada por los turistas extranjeros y los que son de mayor poder adquisitivo. Este impuesto ya está legalmente aprobado y reglamentado por lo que no tiene ningún impedimento para que se aplique de inmediato y, francamente, no entendemos la reticencia del Ministerio de Hacienda para hacerlo”, comentó Bary Roberts del Movimiento Turismo por Costa Rica.
“A todo esto hay que agregar lo que significaría para los ingresos del gobierno nacional y municipal que todas estos negocios de alquileres se formalicen y regulen, pagando así patentes, impuestos municipales, contribuciones a la CCSS, impuesto de renta, etc”, sostienen.
Frente a este panorama, desde Turismo por Costa Rica no entienden cómo el ministro de Hacienda, Nogui Acosta, vuelve la cara a la posibilidad de captar todos estos recursos, que con creces compensarían su enorme preocupación por la rebaja del marchamo.
“Generar bienestar para los costarricenses requiere de un poco de creatividad de parte de las autoridades tributarias, pero, sobre todo, de que la ley se aplique equitativamente como corresponde y que cada sector aporte la parte que le toca”, concluyen.