San José, 20 jul (elmundo.cr) – El pronóstico de lo que será la economía costarricense para el segundo semestre de este 2017 no es alentador, según las estimaciones hechas por el Grupo Financiero Acobo.
El analista económico Luis Diego Herrera afirmó que la recuperación de la economía internacional, sumado a los esfuerzos que ha realizado el Banco Central de Costa Rica en los últimos meses por aumentar las tasas de interés en colones, son los principales factores que provocarían que estas continúen con su tendencia al alza en nuestro país, llevando la Tasa Básica Pasiva (TBP) a un nivel aproximado de 6,50% al cierre del año.
Este indicador, ha mostrado un crecimiento de 1,45 puntos porcentuales desde el pasado 18 de mayo, cuando se ubicaba en 4,55% y luego el 19 de julio llegó a 6,00%.
La tasa básica pasiva es la que los bancos usan como referencia para determinar el porcentaje de intereses que usted debe pagar, si tiene créditos en colones.
En lo que respecta a la inflación, el Grupo Financiero Acobo señaló que cerraría el año dentro del rango meta de 3±1%, establecido por el Banco Central, llegando a un nivel más cercano al rango inferior de la meta (2,0%).
“El alza en la inflación sería impulsada por el aumento en el costo de los combustibles importados y su efecto sobre los demás precios de la economía”, estima la financiera.
En la parte fiscal se estima que el país cierre el año con un déficit del 6,0% con respecto al Producto Interno Bruto (PIB), y un nivel de deuda total de 50,0%, siendo esta situación el principal reto de la economía nacional y para la cual no se observan soluciones concretas en el corto y mediano plazo.
“En año pre electoral alcanzar acuerdos dentro de la Asamblea Legislativa, particularmente en materia tributaria, se dificulta mucho debido al costo político de incrementar los impuestos. Además, es de esperarse un aumento en el gasto del gobierno debido a razones electorales, y que la aprobación de algún tipo de medidas, como por ejemplo, la emisión de deuda externa para contrarrestar el déficit fiscal, quedé para el próximo Gobierno”, indicó Herrera.
Eon respecto al tipo de cambio este continuará con su tendencia al alza en el segundo semestre del 2017, impulsado por la menor oferta de dólares en el país, el aumento en el costo de materias primas importadas, principalmente combustibles, que también podría encarecer una serie de bienes y servicios de consumo nacional, y una balanza comercial deficitaria que ejerce presiones de demanda sobre el tipo de cambio. Se estima que el tipo de cambio puede cerrar el año cerca de los ¢575 por dólar.
“A inicio de año, Grupo Financiero Acobo había señalado que el entorno nacional e internacional que había beneficiado al país en el 2016 cambiaría en el 2017; para este segundo semestre esos elementos ya se están materializando, lo que presiona aún más todos estos indicadores al alza”, explicó Herrera.
Por su parte, se espera que el nivel de desempleo en el país se mantenga sin ninguna mejoría, continuando en 9,5%, mismo nivel en que se ha mantenido en los últimos años, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).
Además de las estimaciones anteriores, los analistas del Grupo Financiero Acobo consideran que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá cerca de 4,3% al cierre del 2017; crecimiento insuficiente para generar mejoras evidentes en indicadores como desempleo o pobreza.
“Una limitante para el crecimiento económico es el alza en las tasas de interés, ya que podría desincentivar la inversión, la cual tiende a frenarse en año electoral debido a la incertidumbre de los empresarios ante las nuevas autoridades en el poder Ejecutivo. Establecer medidas en temas de infraestructura, competitividad, o disminución de trámites, impactarían positivamente el crecimiento económico Generar confianza en los agentes económicos es muy importante para impulsar el crecimiento del PIB”, concluyó Herrera.
