ANÁLISIS 

Petróleo, inflación y bolsas: impacto actual del conflicto y escenarios a futuro

San José, 30 mar (elmundo.cr) – A casi un mes del inicio del conflicto en Medio Oriente, los mercados globales comienzan a reflejar con mayor claridad el impacto de una crisis que trasciende lo geopolítico y se instala con fuerza en la economía mundial.

El alza acelerada del petróleo, la volatilidad en las bolsas internacionales y el resurgimiento de presiones inflacionarias evidencian que el principal canal de transmisión —el estrecho de Ormuz— se ha convertido en el epicentro de un choque con implicaciones sistémicas.

Aunque los inversionistas aún apuestan por un escenario transitorio, la prolongación de las tensiones y la disrupción en el flujo energético global abren interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento, la trayectoria de las tasas de interés y la estabilidad de los mercados financieros en el corto y mediano plazo.

Ante esto, se presenta el análisis de Grupo Financiero ACOBO sobre los efectos sobre el mercado bursátil y la economía mundial del conflicto bélico entre EE.UU e Irán y las proyecciones para los próximos días. El vocero es Luis Chavarría; Coordinador de Estrategia de Inversión y Portafolio.

Resumen ejecutivo

  • La guerra lleva cerca de cuatro semanas. Reuters reportó el 25 de marzo que el conflicto ya entró en su cuarta semana y que comenzó a finales de febrero de 2026.
  • El impacto más visible ha sido el fuerte repunte del petróleo y la presión bajista sobre las bolsas globales. Desde el inicio del conflicto, el S&P 500 ha caído cerca de 4% y el crudo ha subido más de 30%.
  • El canal de transmisión central es el estrecho de Ormuz. La casi paralización del tránsito marítimo elevó el Brent hacia la zona de USD 104–107 por barril y el WTI hacia USD 92–94.
  • El choque ya se trasladó a petroquímicos, plásticos y cadenas manufactureras, con presiones adicionales sobre inflación y márgenes corporativos.
  • La expectativa base del mercado sigue siendo que el conflicto será serio pero transitorio; si Ormuz no se normaliza pronto, aumentan los riesgos de más inflación, menos recortes de tasas y nuevas caídas bursátiles.

Impacto por activo

Activo / variable Efecto observado hasta ahora Mecanismo de impacto Expectativa base
Petróleo (Brent / WTI) Brent en torno a USD 104–107 y WTI en USD 92–94. El crudo ha subido más de 30% desde el inicio del conflicto. Casi paralización del tránsito por el estrecho de Ormuz, temor a pérdida prolongada de oferta y prima geopolítica. Si el tránsito se normaliza a inicios de abril, Barclays estima un retorno del Brent hacia USD 85 en 2026. Si la disrupción persiste en abril o mayo, el petróleo podría mantenerse en USD 100–110.
Bolsas de EE. UU. (S&P 500 / Wall Street) El S&P 500 acumula una caída cercana a 4% desde el inicio de la guerra; los futuros y el sentimiento bursátil siguen frágiles. Alza del petróleo, temor a más inflación, menor probabilidad de recortes de tasas y compresión de márgenes en sectores sensibles a energía. El mercado todavía apuesta por resiliencia de utilidades y por un conflicto relativamente corto. Si la guerra se prolonga, crecería la presión bajista sobre acciones.
Bolsas internacionales (Asia / Europa) Las bolsas de Asia y Europa han operado con sesgo bajista y alta volatilidad. Mayor exposición a importaciones de energía y petroquímicos, y más vulnerabilidad a interrupciones logísticas y de costos. Seguirán sensibles a cualquier noticia sobre Ormuz, oferta de crudo y señales de negociación o escalada.
Inflación / tasas El shock energético reactivó temores inflacionarios y redujo las expectativas de recortes de tasas de la Fed. El petróleo caro eleva costos de transporte, energía y materias primas; además, se contagia a plásticos y petroquímicos. Si el conflicto se acota, el impacto podría ser temporal. Si persiste, la inflación podría mantenerse más alta por más tiempo y retrasar flexibilización monetaria.
Petroquímicos / plásticos Precios de polietileno y polipropileno en máximos de cuatro años; presión sobre fabricantes y cadenas de suministro. Disrupción de exportaciones del Golfo, encarecimiento de nafta y tensión logística en Asia y Europa. Más presión sobre manufactura, bienes de consumo y márgenes industriales si continúan los cuellos de botella.
Utilidades corporativas Reuters reporta que Wall Street aún confía en un crecimiento de utilidades del S&P 500 cercano a 14% para el primer trimestre. Empresas han trasladado parte de costos o mantienen demanda robusta, especialmente en EE. UU. La prueba real será la guía para el segundo trimestre y el resto del año; si el choque energético dura más, podrían venir recortes de expectativas.
Riesgo sistémico energético Barclays advierte que una disrupción prolongada de Ormuz podría sacar 13–14 millones de barriles diarios del mercado. Ormuz es una arteria crítica del comercio energético global; el mercado lo ve como el mayor shock geopolítico desde la Guerra del Golfo de 1990. Este es el principal riesgo de cola: si se materializa de forma prolongada, el efecto sobre crecimiento global y activos de riesgo sería mucho más severo.

Lectura de mercado

  • El mercado todavía está tratando de descifrar mensajes incongruentes desde Washington y Teheran e integrando con la información diaria que se genera desde las zonas del conflictos. Todavía no hay un escenario base de peso que “ancle” las expectativas, por eso el mercado está reactivo y volátil.
  • La relativa resiliencia de Wall Street descansa en tres supuestos: utilidades corporativas aún sólidas, capacidad parcial de traslado de costos y expectativa de normalización de Ormuz, sin embargo los niveles de resistencia pueden eventualmente ceder en la medida en que el conflicto perdure.
  • El mayor riesgo es que el petróleo deje de ser un shock transitorio y pase a ser una presión sostenida sobre inflación, tasas y crecimiento global.

Escenarios de expectativas

Escenario Supuestos Implicaciones de mercado
Base Normalización parcial de Ormuz a inicios de abril; conflicto no escala a un cierre prolongado de oferta. Petróleo cede gradualmente; bolsas estabilizan; persiste volatilidad, pero sin ruptura estructural adicional.
Adverso Disrupción de Ormuz se extiende durante abril; continúan ataques y limitaciones de navegación. Petróleo se mantiene entre USD 100–110; más presión sobre inflación, menos recortes de tasas y mayor corrección en renta variable global.
Severo Pérdida sostenida de 13–14 millones de barriles diarios o daños amplios a infraestructura energética regional. Fuerte caída en bolsas, alza adicional de energía, deterioro del crecimiento global y riesgo recesivo más visible.

Hasta ahora, el conflicto ha golpeado principalmente a energía, la inflación esperada y el apetito por riesgo. La variable crítica sigue siendo la duración de la interrupción en Ormuz y el nivel de contagio hacia otros países de la región.

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