San José, 01 oct (elmundo.cr) – Con casi 480.000 euros en cofinanciamiento no reembolsable de Luxemburgo y una inversión total de 1,49 millones de euros entre las empresas y el LuxAid Challenge Fund, cuatro pymes costarricenses iniciarán una nueva etapa para escalar soluciones innovadoras dirigidas a la agricultura sostenible y los sistemas alimentarios.
BioVENKO, Guerrero Agrícola, Cultura Fungi y BioConversión fueron seleccionadas tras un proceso competitivo que inició con 137 aplicaciones registradas, continuó con 33 postulaciones completas y derivó en 24 propuestas elegibles. De ese grupo, ocho empresas avanzaron a los Pitch Days y cuatro fueron finalmente seleccionadas.
El apoyo se canaliza por medio del LuxAid Challenge Fund, una iniciativa de la Cooperación Luxemburguesa que promueve el crecimiento de empresas privadas con soluciones de alto potencial. En Costa Rica, el proceso fue impulsado por el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) e implementado por LuxDev —la Agencia Luxemburguesa de Cooperación al Desarrollo— y la Embajada de Luxemburgo en Costa Rica.
El MEIC fue uno de los facilitadores del acercamiento de la iniciativa al sector empresarial y de innovación, articuló la convocatoria y apoyó la identificación de empresas elegibles para participar en el proceso.
“Hoy celebramos la visión empresarial, la capacidad innovadora y el compromiso de nuestras pymes con el desarrollo sostenible de Costa Rica. La cooperación internacional es una herramienta clave para impulsar el desarrollo y generar nuevas oportunidades para nuestro sector productivo; por eso, valoramos la alianza con el Gran Ducado de Luxemburgo y, particularmente, iniciativas como el LuxAid Challenge Fund. Más allá de la magnitud de la inversión, su verdadero valor está en convertir conocimiento, esfuerzo y creatividad empresarial en resultados tangibles para el país: agricultura más sostenible, aprovechamiento de residuos productivos, economía circular, alternativas frente a plagas y enfermedades, y cadenas productivas más fuertes. Este proceso confirma que Costa Rica cuenta con talento, capacidad de innovación y empresas preparadas para desarrollar soluciones de alto valor, crecer con propósito y aportar a una economía más dinámica, inclusiva y sostenible”, indicó María del Milagro Solórzano León, ministra de Economía, Industria y Comercio.
Cuatro soluciones costarricenses listas para crecer
Los proyectos seleccionados responden a distintos retos de la producción agrícola y plantean soluciones en áreas como la reducción de la dependencia de agroquímicos, el fortalecimiento de modelos de producción sostenible, el desarrollo de alimentos bajo esquemas de economía circular y el aprovechamiento de residuos agrícolas para generar nuevos recursos.
Las cuatro propuestas muestran cómo la innovación local puede convertir retos productivos —como plagas, residuos agrícolas, demanda de alimentos sostenibles y uso eficiente de recursos— en oportunidades de crecimiento empresarial, encadenamientos y mayor competitividad.
Las empresas ganadoras son:
BioVENKO desarrolla soluciones microbiológicas basadas en microorganismos presentes de forma natural en el ambiente para ofrecer alternativas que ayuden a reducir progresivamente la dependencia de pesticidas convencionales en cultivos agrícolas.
El cofinanciamiento le permitirá acelerar el desarrollo, la validación y los procesos regulatorios de nuevas soluciones dirigidas a cultivos como cítricos, banano y hortalizas, así como fortalecer sus capacidades de investigación y desarrollo.
“Buscamos soluciones en la biodiversidad, a través de microorganismos que pueden ayudar a controlar plagas y enfermedades, y llevarlas a los agricultores para resolver problemas concretos en sus cultivos”, explicó Lizzy Retana, de BioVENKO.
Guerrero Agrícola, con sede en Zarcero, conecta a productores certificados bajo la norma TICO-BPA con bioinsumos, asistencia técnica, servicios de acopio y comercialización, y transferencia de conocimiento. Este modelo busca fortalecer una producción de alimentos bajo estándares de buenas prácticas agrícolas, sostenibilidad e inocuidad.
Con el apoyo, la empresa ampliará la capacidad de su centro de acopio, incorporará a más productores y aumentará la disponibilidad de alimentos producidos bajo estos estándares, en respuesta a una demanda que actualmente supera su capacidad.
“El cofinanciamiento nos permitirá incorporar más productores, aumentar la estabilidad y variedad de la producción y llegar a más zonas del país con alimentos saludables producidos de una manera más sostenible”, explicó Henry Guerrero, de Guerrero Agrícola.
Cultura Fungi produce hongos gourmet y funcionales mediante un modelo de economía circular que aprovecha subproductos agrícolas como insumos y reincorpora los residuos al proceso productivo.
El cofinanciamiento permitirá aumentar su capacidad de producción, fortalecer las distintas etapas de este modelo circular y ampliar la oferta de hongos y extractos funcionales para atender una demanda existente.
“Logramos crear un ciclo propio basado en economía circular. En nuestra producción de hongos y extractos, nada se pierde: revalorizamos los desechos y generamos alimentos con valor nutricional y una baja huella ambiental”, explicó Ana Cristina Trejos, cofundadora de Cultura Fungi.
BioConversión desarrolla soluciones para transformar residuos de actividades agrícolas —como café, piña, caña de azúcar y palma aceitera— en energía renovable, biochar y otros productos útiles para la actividad agrícola. Su tecnología BIOCRISOL busca convertir materiales de bajo aprovechamiento en nuevos recursos para los sistemas productivos.
El proyecto permitirá llevar esta tecnología, actualmente probada en una unidad demostrativa, a una fase preindustrial. Para ello, se realizarán pruebas en condiciones reales junto con productores y cooperativas, como paso previo a una implementación industrial a mayor escala.
“El cofinanciamiento nos permite cerrar brechas críticas para llevar la tecnología a la siguiente etapa y avanzar en alrededor de año y medio en un proceso que, sin este apoyo, podría tomar entre tres y cuatro años”, explicó Marco Chaves, de BioConversión.
Un proceso competitivo para soluciones con potencial de escalar
“Costa Rica tiene un gran potencial de empresas innovadoras que ofrecen productos y servicios de alto nivel y con impacto. Encontramos un ecosistema muy diverso y con un nivel de madurez bastante alto, incluso en comparación con otros países donde ya implementamos este proyecto”, afirmó Frank Wolff, Representante Regional para América Latina y el Caribe de LuxDev.
La selección incluyó evaluación técnica, visitas de campo, verificación de información (due diligence) y presentación de los proyectos ante un comité integrado por representantes de la Embajada de Luxemburgo en Costa Rica, LuxDev, el Ministerio de Economía, Industria y Comercio y expertos externos.
El LuxAid Challenge Fund utiliza cofinanciamiento no reembolsable para apoyar empresas privadas que desarrollan soluciones con potencial de crecimiento y aporte al desarrollo.
Para BioVENKO, Guerrero Agrícola, Cultura Fungi y BioConversión comienza ahora una etapa decisiva: aumentar su capacidad de producción, ampliar su alcance y demostrar cómo la innovación costarricense puede generar soluciones escalables para una agricultura más sostenible.