Xelajú MC cerró un semestre para el olvido. El conjunto quetzalteco quedó eliminado del Torneo Apertura 2025 tras caer 2-0 ante Antigua GFC en el estadio Pensativo, resultado que dejó un global de 2-1 a favor del cuadro colonial y marcó el final del camino para el equipo dirigido por Amarini Villatoro.
Aunque los Superchivos llegaban con ventaja luego del 1-0 conseguido en la ida, no lograron sostenerla en un partido de alta exigencia física y emocional. El desgaste acumulado terminó pasando factura, especialmente en el tramo final del encuentro.
Así lo reconoció el propio Villatoro en conferencia de prensa, donde fue directo al explicar las razones de la eliminación.
“El arresto físico ya no nos dio. En los últimos días, viendo la necesidad, siempre usamos el mismo once. Físicamente estábamos liquidados”, admitió el técnico.
El panorama se complicó aún más con la expulsión de César Calderón, quien vio la tarjeta roja tras una patada a Kevin Macareño luego de un conato de bronca. Con un hombre menos y sin respuestas desde lo físico, Xelajú terminó cediendo ante la presión de Antigua.
🐏🇬🇹 Amarini Villatoro da la cara tras eliminación del Apertura 2025: “Físicamente estábamos liquidados”. pic.twitter.com/qojdi1Pm6z
— ESPN Centroamérica (@ESPN_CENAM) December 12, 2025
Los goles de Brayam “El Bla” Castañeda al minuto 80 y de Macareño al 90+2’ sentenciaron la serie y apagaron cualquier intento de reacción del cuadro quetzalteco.
Esta eliminación se suma a otro golpe reciente para el club: la final perdida de la Copa Centroamericana 2025, en la que Xelajú quedó a las puertas del título tras caer ante Liga Deportiva Alajuelense. Aquella derrota ya había dejado un sabor amargo, y la despedida en el torneo local terminó por cerrar un semestre sin premios.
El Apertura 2025 fue cuesta arriba para los Superchivos desde el inicio. Un arranque irregular obligó al equipo a remar desde atrás para meterse en la fase final, mientras paralelamente sostenía una exigente participación en el torneo regional. Sin embargo, en los momentos decisivos, ninguno de los grandes objetivos se logró concretar.
Xelajú concluye así un semestre cargado de expectativas que no se tradujeron en resultados. Ahora, Villatoro y su plantel deberán replantear el rumbo, con la tarea pendiente de transformar la frustración acumulada en una nueva oportunidad para volver a competir por títulos.