Wolfsburgo (Alemania), 1 ago (dpa) – El Wolfsburgo ganó hoy en los penales la Supercopa alemana de fútbol y frustró de nuevo al Bayern Múnich de Josep Guardiola, que ha caído las tres veces en las que ha jugado por el título.
El Bayern perdió por 5-4 en la tanda decisiva desde los 11 metros, después de ver cómo el Wolfsburgo le empataba 1-1 en el minuto 89 de un partido para el que estaba pactado que no hubiera prórroga en caso de igualdad.
El danés Nicklas Bendtner fue el héroe del choque al anotar el penal decisivo y el gol del empate en el minuto 89, después de que el holandés Arjen Robben hubiera adelantado a los bávaros en el 49.
El español Xabi Alonso fue el único jugador que erró su penal, detenido por un Koen Casteels que enmendó así el error que tuvo en el primer tanto.
“Estoy decepcionado y también enfadado”, dijo Robben. “Al final tenemos que ser críticos, deberíamos haber decidido el partido antes”.
De la misma opinión se mostró su capitán, Philipp Lahm: “Lo hemos dejado escapar y al final lo hemos pagado”.
Los bávaros, que jugaron con brazalete negro por la muerte de Stephan Beckenbauer, hijo del legendario Franz Beckenbauer, empezaron mejor el partido, que se disputó en el Volkswagen-Arena frente a 30.000 espectadores.
Con mucha posesión de balón e intercambio de posiciones, el Bayern dominó el primer cuarto de hora, en el que el defensa Jerome Boateng pudo abrir el marcador en el minuto ocho, pero su remate tras el saque de un corner de Xabi Alonso golpeó en el larguero.
A partir de entonces, sin embargo, los bávaros cometieron muchos errores cuando trataban de aumentar el ritmo. La defensa del Wolfsburgo, por el contrario, se rehizo tras un comienzo algo nervioso y permitió que el equipo empezara a atraverse en ataque.
Tanto Vieirinha, con un disparo lejano en el minuto 13, como Ivan Perisic, de cabeza en el 24, erraron por poco, pero la mejor opción de los locales fue en el 42, cuando Kevin De Bruyne hizo su primera gran aparición de la noche.
El belga, elegido futbolista del año, evitó con un leve toque de cabeza la errática salida de Manuel Neuer, pero con la portería vacía, su disparo elevado se fue por unos centímetros desviado.
El belga Koen Casteels, que sustituyó al arquero titular, Diego Benaglio, ausente por problemas de espalda, no fue puesto realmente a prueba en toda la primera mitad.
Pero eso cambió justo tras la reanudación, y Casteels no quedó bien parado. El portero no pudo despejar bien un centro de Costa, lo que aprovechó Robben para rematar de corta distancia para el 1-0.
La alegría de Guardiola en la banda demostraba lo importante que era para él el triunfo después de las decepciones de 2013 y 2014 ante el Borussia Dortmund. Su gesto de desesperación al ver el empate de Bendtner no fue menos elocuente.
Dos semanas antes del comienzo de la Bundesliga, Douglas Costa, que al contrario que el chileno Arturo Vidal entró en el once incial, dejó una buena impresión.
El brasileño convenció con su velocidad y puso en problemas a Vieirinha por su banda. Además, el ex Shakhtar Donetsk trabajó mucho en defensa.
Vidal entró en el terreno de juego en el minuto 74, con el objetivo de asegurar la victoria. El chileno, que fue recibido con entusiasmo por los fans bávaros, arrancó su primer partido con el Bayern con muchas faltas y vio tarjeta amarilla a los ocho minutos de estar en el campo.
En ese momento, el Bayern se sentía prácticamente ganador, pero Bendtner aprovechó un centro de De Bruyne y con un estimable gesto técnico batió a Neuer para enviar la definición a los penales y, más tarde, darle al Wolfsburgo, que aspira a discutir a los bávaros su posición dominante, el primer título de temporada.
