Barcelona, 3 oct (dpa) – El Barcelona retrocedió hoy un paso en sus aspiraciones de atrapar la cabeza de la Liga española de fútbol al caer por 2-1 en la cancha del Sevilla y sumar su segunda derrota en lo que va de campeonato.
En su primer partido de Liga sin su gran estrella, Lionel Messi, y sin Andrés Iniesta, lesionado también, el vigente campeón ofreció una mejor imagen que en encuentros anteriores, estrelló cuatro balones en el palo y dejó escapar una gran ocasión para atrapar el liderato que, a la espera de los resultados de la jornada dominical, ostenta el sorprendente Villarreal.
En un partido de ida y vuelta que los azulgrana controlaron en sus tres cuartas partes, la falta de puntería y suerte y una evidente debilidad defensiva condenaron a un Barcelona que ahora ocupa la tercera posición de la Liga con un punto más que el Real Madrid, que mañana visita al Atlético en el clásico de la capital española.
“Es increíble que nos vayamos de aquí con un solo gol después de que el balón merodeara por la línea de gol. Los dos equipos generamos muchas ocasiones”, lamentó Luis Enrique, el entrenador azulgrana, tras el encuentro.
“No estamos en nuestros mejores números en ese factor, ni de lejos, pero estoy seguro de que va a cambiar a lo largo de la temporada”, añadió el técnico sobre la falta de eficacia de sus jugadores ante el arco contrario.
Todo lo contrario le sucedió al Sevilla, que se regaló un balón de oxígeno tras un inicio de temporada muy titubeante al anotar las dos ocasiones más claras que tuvo durante el encuentro, dos fallos defensivos del Barcelona, que le concedieron su segundo triunfo en lo que va de Liga y lo auparon a la décima posición.
Los goles del danés Michael Krohn-Deli, en el minuto 51, y del español Vicente Iborra, en el 57′, castigaron sobre manera a los azulgrana, que encontraron en el brasileño Neymar al líder que buscaban, dominaron claramente el primer tiempo y hasta se recompusieron a los tantos andaluces sin que todo ello les sirviera ni siquiera para igualar el duelo.
“Hicimos muchos méritos en la primera parte para llevarnos el partido, pero cuando perdonás se paga muy caro. Tenemos la sensación de que se hizo todo el mérito para no peder o al menos para empatar”, señaló el uruguayo Luis Suárez tras la segunda derrota liguera.
Fue precisamente Suárez uno de los azulgrana que envió dos balones al palo. Los otros dos los firmaron Sandro y Neymar, cuyo disparo, en el minuto 22, se paseó por toda la línea de gol antes de salir sin que Gerard Piqué acertara a empujar el balón a la red.
Neymar lideró al Barcelona como le reclamaba la hinchada; protagonizó algunas de las mejores ocasiones de su equipo; marcó de penal en el minuto 73, y obligó al lucimiento del arquero Sergio Rico en una triple ocasión que llevaba nombre de gol.
“Nos falta suerte y puntería. Tenemos que poner un poco más de nuestra parte para cambiar esta situación”, asumió Sergio Busquets, que, ante la ausencia de Iniesta, hoy formó con el croata Ivan Rakitic y con el argentino Javier Mascherano en la medular.
La falta de acierto, especialmente en las primeras partes, ya no es noticia en el Barcelona esta temporada: suma seis partidos -de siete- en Liga sin marcar un solo gol en los 45 minutos iniciales, síntoma de alguna carencia o de que necesita más tiempo para madurar sus duelos.
A la falta de pólvora ofensiva se sumó hoy una debilidad defensiva que el Sevilla supo explotar a la vuelta de la pausa, en diez minutos de brillante inspiración, que también retrataron al francés Jéremy Mathieu.
Compañero de Piqué en el centro de la defensa, el galo estuvo lento y torpe en los dos tantos del Sevilla.
En el primero, Gameiro superó a Jordi Alba y luego a Mathieu, antes de centrar al segundo palo para que Krohn-Deli rematara completamente solo.
En el segundo, Iborra cabeceó a gol sin oposición un centro de Krohn-Deli, después de que el francés deshiciera el fuera de juego.
Pero tampoco eso es novedad: en lo que va de Liga, el Barcelona ya recibió nueve tantos y es el sexto equipo más goleado de la competición.
El regreso hoy del chileno Claudio Bravo al arco azulgrana en sustitución del cuestionado Marc André Ter Stegen tampoco le sirvió a los vigentes campeones de Liga para mejorar este aspecto.
Más allá de los tres puntos, la derrota azulgrana evidenció lo mucho que el grupo acusa las importantes bajas de Messi e Iniesta y los diversos desajustes de un equipo que Luis Enrique ha tenido que recomponer a medida que perdía jugadores.
Emery, que nunca había vencido al Barcelona como técnico del Sevilla, le ganó hoy la partida al técnico asturiano, pese a tener incluso más ausencias -siete- que su rival.
“Hemos ido creciendo y hay que seguir haciéndolo. Estamos en la búsqueda de soluciones y hoy hemos encontrado una con una gran victoria, pero tenemos que seguir buscando”, señaló Emery tras tomar una importante bocanada de aire con el triunfo sobre el campeón.
