El empate que consiguió Cartaginés en Ciudad Quesada dejó algo más que un punto en la tabla. También abrió un frente previo al duelo del martes ante Liga Deportiva Alajuelense.
El técnico brumoso, Amarini Villatoro, habló tras el compromiso frente a San Carlos y, aunque valoró la capacidad de su equipo para resistir en un partido complejo, dejó un mensaje claro cuando se refirió al calendario y al próximo choque en el estadio Alejandro Morera Soto.
Sin elevar el tono, pero con firmeza, el estratega dejó entrever que su equipo no llegará en igualdad de condiciones.
Un calendario que pesa
Cartaginés viene de una intensa seguidilla de partidos que incluyó competencia internacional y traslados largos fuera del país. El equipo regresó recientemente de su participación en la Copa de Campeones de la Concacaf y apenas ha tenido espacio para recuperación física.
Según detalló Villatoro, entre el cierre del juego en San Carlos y el inicio del duelo ante Alajuelense transcurrirán menos de dos días efectivos de descanso.
“Nos programaron así y hay que jugarlo”, señaló, aunque dejó claro que el desgaste acumulado es un factor que no se puede ignorar.
El técnico guatemalteco apuntó que, en poco más de mes y medio, su equipo ha disputado más de una docena de encuentros, lo que reduce al mínimo el tiempo para sesiones completas de trabajo en cancha.
¿Ventaja para la Liga?
Sin mencionar directamente privilegios, Villatoro insinuó que la planificación beneficia al rival.
Indicó que hay “una ventaja lógica” cuando un equipo dispone de más días para preparar un partido, especialmente en instancias donde cada punto comienza a ser determinante.
Cartaginés cerró la primera vuelta con números que lo mantienen en la pelea por la parte alta del Clausura 2026, pero el técnico reconoce que el tramo que viene exigirá administración inteligente del plantel.
Habrá rotaciones. Habrá decisiones físicas. Y habrá que competir.
El contexto del martes
El choque ante Alajuelense no es un compromiso cualquiera. Ambos equipos buscan consolidarse en zona de clasificación y el margen de error empieza a reducirse al entrar en la segunda mitad del torneo.
Mientras la Liga intenta salir de un bache que la tiene lejos del liderato, Cartaginés aspira a sostenerse en la pelea pese al trajín internacional.
Villatoro no habló desde la queja abierta. Habló desde la advertencia implícita.
El mensaje fue claro: el calendario no es igual para todos. Y aun así, su equipo saldrá a competir.