El Clausura 2026 apenas arrancó y el clásico ya se empezó a disputar lejos de la cancha. Sin silbatazo, pero con micrófonos abiertos, memoria selectiva y un VAR que volvió a escena antes de tiempo.
Conviene recordar un detalle nada menor: Erick Lonnis tiene apenas cinco meses en la dirigencia del Deportivo Saprissa. Poco tiempo en el cargo, suficiente —al parecer— para descubrir que el arbitraje también se vive distinto cuando se cambia el rol.
Desde la acera florense, Jafet Soto salió el miércoles por la noche con un discurso casi didáctico. El arbitraje, según él, viene en ascenso; el VAR cumple su función y los errores —siempre inevitables— ya no inciden como antes. Palabras que, viniendo de quien durante años lideró el club de los inconformes, adquieren un matiz especial.
Eso sí, el mensaje traía letra pequeña. Soto recordó que no es lo mismo haber sido jugador que ser dirigente; que al dirigente se le respeta, sin importar si lleva poco o mucho tiempo en el puesto. Y lanzó la frase con olor a indirecta bien calibrada: antes, cuando hablaba sin ser dirigente, decían que era un llorón; ahora, para llorar, hay que ser dirigente.
Todo, aclaró, “sin responderle a nadie”.
Un día antes, Lonnis había salido visiblemente molesto tras el angustioso 2-2 ante Puntarenas FC. Desde Tibás, el relato fue opuesto: el arbitraje condicionó el partido, hubo un penal con dudas y otro que ni siquiera fue revisado. El VAR, lejos de dar tranquilidad, volvió a quedar bajo sospecha.
“Se nos están queriendo montar”, dijo, con tono de advertencia, como si el torneo llevara más que una sola fecha disputada.
Así, en cuestión de horas, el contraste quedó servido. Desde Heredia, el arbitraje crece y el VAR ordena; desde Tibás, el VAR incomoda y el arbitraje condiciona. Dos discursos enfrentados, una rivalidad conocida y un contexto que lo amplifica todo.
El dato de los cinco meses no es menor. Soto lleva años en la silla dirigencial y ya transitó ese camino de quejas, presiones y cambios de discurso. Lonnis, en cambio, está empezando a descubrir que dirigir no se parece en nada a analizar desde afuera.
El sábado, Herediano y Saprissa se enfrentarán en la fecha dos. Todavía no hay árbitro designado ni alineaciones confirmadas. Pero el clima ya está cargado.
El VAR aún no pita.
El clásico todavía no se juega.
Pero Saprissa y Herediano ya volvieron a mirarse feo… y muy temprano.