La respuesta corta es incómoda.
Hoy, Saprissa no tiene los votos.
Y el problema no está solo en la elección… sino en lo que hay detrás. Según el periodista de Canal 7, Josué Quesada, la disputa electoral que se viene tiene el trasfondo de los derechos de televisión.
Fox Corporación se asoma en Costa Rica y, según dijo Quesada en su proyecto en YouTube, Teléfono Rojo, el actual presidente de la Federación Costarricense de Fútbol, Osael Maroto, es quien está detrás de ese movimiento.
Saprissa ahora tiene la administración de Televisora de Costa Rica, quien forma parte de FUTV, con Repretel.
Actualmente controlan los derechos de televisión. Tienen siete equipos de la Primera División. La Liga de Ascenso por completo y el Fútbol Femenino.
Periodistas de las diferentes plataformas de Televisora de Costa Rica, muestran su apoyo hacia el Saprissa para retomar la vacante.
Un asiento vacío… y una pelea abierta
La salida de Juan Carlos Rojas del Comité Ejecutivo de la Federación Costarricense de Fútbol abrió un espacio que los dueños del cuadro morado quieren en automático.
Pero esta vez no.
El cargo de director 1 se definirá en abril… y habrá elección, al menos hasta este 27 de marzo, el panorama es así. A no ser que exista un acuerdo en el camino o alguno de los dos se retire.
De un lado está Roberto Artavia, presidente del Saprissa. Le dijo a este medio que él no se retirará de la contienda.
Del otro, Stewart Gómez, presidente de la Liga de Fútbol Playa.
Y el pulso, lejos de ser simbólico, está cargado de números.
Los votos no alcanzan
Para ganar, se necesitan 17 votos de 32 en la Asamblea.
Hoy, el panorama no favorece al club morado.
Stewart Gómez ha logrado construir respaldo en varias ligas, especialmente fuera del círculo tradicional de la Primera División.
Incluso, deja de lado a Linafa, que representa seis votos.
Mientras tanto, en el entorno saprissista hay más dudas que certezas.
En Unafut —donde están los 12 votos de Primera División— no existe una postura unificada. De hecho, quien propuso a Artavia fue Linafa y la Unafut, pero a título personal del actual presidente. Sin reuniones previas donde los equipos fueran a tope con Saprissa.
Silencios que pesan
El propio Roberto Artavia lo confirmó.
“Se consultó a la Junta Directiva de Unafut y hubo apoyo de algunos y silencio de otros y el señor Loaiza decidió seguir adelante con la nominación”, dijo a ElMundo.CR
Ese silencio dice mucho.
Porque en este tipo de elecciones, no pronunciarse… también es una forma de posicionarse.
De hecho, hasta ahora, solo el Municipal Pérez Zeledón ha mostrado una inclinación en los corrillos políticos hacia el lado morado.
El resto guarda distancia.
El mapa de poder
La elección no se define solo en Unafut.
El peso está distribuido así:
- Unafut (Primera División): 12 votos
- Liasce (Ascenso): 7 votos
- Linafa (aficionado): 6 votos
- Uniffut (femenino): 3 votos
- Lifutsal (fútbol sala): 2 votos
- Lifutpla (fútbol playa): 2 votos
Ahí es donde entran las llamadas “ligas pequeñas”.
Y ahí es donde Saprissa, hoy, no está logrando inclinar la balanza.
La molestia que salió a la luz
Erick Lonis fue quien puso palabras a lo que muchos en Saprissa sienten.
Y no se guardó nada.
“Es una falta de respeto para el Deportivo Saprissa”, lanzó desde Liberia previo al juego del miércoles por el Torneo de Copa. Lo escuchamos por Teletica Radio.
Para el exguardameta y actual integrante del comité deportivo, el tema va más allá de una votación.
Habla de historia, de peso institucional… y de lo que considera debería ser un reconocimiento automático.
“No entiendo por qué, si sale un representante de Saprissa del comité ejecutivo, simplemente por señorío se le da la opción a este equipo”, añadió.
Lonis olvidó que en el 2017 Saprissa perdió una contienda por un puesto en el Ejecutivo. Jorge Hidalgo, propuesto por Linafa, le ganó el pulso a Juan Carlos Rojas. David Gutiérrez, quien ocupaba el puesto del Saprissa renunció y la vacante no la ganó la S. Perdió la votación 20 a 11. Un asambleísta no llegó a la elección.
En el 2020, la periodista Marjorie Sibaja renunció al cargo un año después de nombrada. Ella representaba a Linafa. La contienda de ese momento fue Orlando Moreira, del Herediano, contra Stewart Gómez, de Fútbol Playa. . Un día antes de la contienda, llegaron a un acuerdo y se retiró Gómez.
Linafa perdió su puesto y lo ocupó la Unafut con Herediano.
El choque de visiones
Pero el estatuto es claro.
El puesto no le pertenece a ningún club.
Lo decide la Asamblea.
Y ahí es donde se rompe la lógica que plantea Saprissa.
Porque el fútbol costarricense hoy no se mueve por tradición.
Se mueve por votos.
Más que una elección
Lo que está en juego no es solo un asiento.
Es una señal de poder.
De influencia.
De quién tiene capacidad de arrastre dentro del fútbol nacional.
Y hoy, la realidad es otra.
Saprissa quiere volver a la mesa.
Pero, por ahora… no tiene quién le levante la silla.