En su primera comparecencia como técnico de Saprissa, José Giacone dejó claras las diferencias en su enfoque y estilo respecto a su predecesor, Vladimir Quesada. El argentino no ocultó su frustración tras la derrota en su debut con el equipo morado, y aunque mantuvo una actitud autocrítica, evitó buscar excusas o desviar responsabilidades, reconociendo abiertamente los errores observados durante el encuentro.
A diferencia de Quesada, quien en varias ocasiones minimizaba las críticas y justificaba los errores de sus jugadores, Giacone no tuvo reparos en señalar directamente lo que no funcionó. “Hay que mejorar tanto en el arco rival como en el nuestro. El primer tiempo fue parejo, pero luego el equipo se desarmó y se desordenó”, comentó Giacone, subrayando que estas son áreas en las que se deberá trabajar inmediatamente.
Cuando fue cuestionado sobre las condiciones del campo, el técnico fue enfático al mencionar que no representaba una excusa válida, señalando que el estado del terreno afectaba a ambos equipos por igual. “No podemos perdonarnos que nos hagan un gol de balón parado. Era un partido parejo, y a partir de ahí comienza una desesperación que no debería ocurrir al estar solo 1-0 abajo”, añadió, evidenciando su malestar por la falta de control emocional de su equipo.
Durante la conferencia, Giacone fue interrogado sobre el estado físico del equipo, un tema que podría aludir a la gestión anterior. Sin embargo, el argentino optó por no profundizar en este aspecto, dejando claro que no le interesaba hacer comentarios sobre el trabajo de Quesada. “Del tema físico no me voy a referir porque sería hablar de una gestión anterior y no me interesa”, señaló, dejando entrever que su enfoque está en mejorar aspectos tácticos más que en evaluar el estado físico heredado.
Además, Giacone fue cuestionado sobre decisiones tácticas específicas, como el uso de Luis Díaz como lateral derecho y la ausencia de Kliver Gómez en la convocatoria. En respuesta, el técnico fue directo pero reservado, afirmando que las alineaciones responden a su evaluación de los jugadores y lo que considera que rinde mejor en cada posición.
En su primer encuentro con la prensa, Giacone dejó una imagen de transparencia y autocrítica, aunque con prudencia al hablar sobre el legado de Quesada. El argentino se enfocó en señalar las áreas de mejora y dejó claro que, aunque no busca culpar a la gestión anterior, el equipo tiene mucho trabajo por delante en aspectos básicos y tácticos.