
San José, 18 jun (elmundo.cr)- Luego de la derrota contra Serbia en el debut mundialista de La Sele, crece la interrogante de quienes serán los culpables del mal juego efectuado por la tricolor, ya que el partido parecía accesible y resultaba posible, por lo visto de Serbia, que se podía obtener un mejor resultado que le ayudara a Costa Rica a tener esperanzas en una hipotética clasificación.
¿Son los jugadores o el Machillo los culpables de la derrota?
Ambos comparten responsabilidades, lo que se debe identificar es en qué porcentajes.
El cuerpo técnico liderato por Óscar Ramírez, es el encargado de la planeación de los juegos, así como del manejo táctico de los partidos. Ramírez ha estado al frente de la tricolor por tres años, lo cual es tiempo suficiente para poder armar un buen cuadro y saber identificar las fortalezas y debilidades de su plantel. Sin embargo en el juego contra Serbia parecía un equipo sin guía, sin poder encontrar una respuesta ante las adversidades que se presentaron en el juego. Poca coordinación, desorden en defensa y sobre todo muy poco en ofensiva, fueron las falencias que mostró la tricolor, ante un equipo que tampoco representaba mayor oposición, y que logró sacar ventaja de una jugada de táctica fija para ganar el juego.
Con la desventaja en el marcador, el Machillo intentó generar alguna respuesta en ofensiva incluyendo a jugadores de ataque, pero nunca cambió el sistema táctico, lo que evitó alguna sorpresa en la respuesta que tenía que dar La Sele.
Los jugadores tienen su parte de responsabilidad, ya que son ellos quienes están encargados de ejecutar todas las acciones de juego y de tomar las decisiones que pueden desencadenar en una gran actuación o como ocurrió este domingo, en un decepcionante descenlace.
Johan Venegas fue uno de los más señalados por su poca participación y las malas decisiones que tomó, mostrando que no se encuentra en buen nivel. Otros jugador que no estuvieron a la altura fueron David Guzmán, así como Francisco Calvo, quien estuvo muy débil en la marca y mostró poco en ofensiva. Así se podría enumerar a casi todos, ya que en la cancha lo visto muy fue pobre, con la salvedad de Keylor Navas que evitó un marcador más amplio.
La responsabilidad de los jugadores es grande, aunque también se une el mal manejo de Ramírez de las situaciones de juego y el planteamiento del mismo.