Liga Deportiva Alajuelense y Plaza Amador se juegan mucho más que tres puntos. Este miércoles, en el Estadio Alejandro Morera Soto, ambos definirán buena parte de su futuro en la Copa Centroamericana, en un partido en el que los panameños llegarán golpeados por las sanciones y los rojinegros tendrán que prestar especial atención a las tarjetas.
Plaza Amador afrontará el compromiso con tres jugadores suspendidos, según el reporte disciplinario previo al encuentro. Alajuelense, por su parte, no registra futbolistas sancionados, aunque siete jugadores llegan con una tarjeta amarilla acumulada.
Es un detalle que adquiere relevancia para el tricampeón regional. Primero debe resolver la clasificación, pero una nueva amonestación podría tener consecuencias para quienes están al borde de una suspensión en caso de avanzar a los cuartos de final.
Tres bajas para Plaza Amador
El conjunto panameño tendrá que modificar sus piezas para visitar el Morera Soto.
Los tres futbolistas que aparecen con suspensiones pendientes son Kairo Walters, Yoameth Murillo y Héctor Ríos.
Walters aparece sancionado después de recibir una tarjeta roja, mientras que Murillo y Ríos figuran en el reporte por acumulación de dos tarjetas amarillas.
Son tres ausencias para un Plaza Amador que llega a Costa Rica con la posibilidad de sacar de competencia al vigente tricampeón de la Copa Centroamericana.
Y aunque Alajuelense jugará en casa y tendrá enfrente a un adversario disminuido por las sanciones, el panorama de los rojinegros tampoco permite relajarse.
Siete manudos deben cuidarse
Alajuelense no tiene suspensiones pendientes para el compromiso, pero el reporte disciplinario muestra una lista que el cuerpo técnico deberá tener presente.
Jeison Lucumí, Rashir Parkins, Roan Wilson, Celso Borges, John Paul Ruiz, Fernando Piñar y Deylan Paz aparecen con una tarjeta amarilla acumulada. En caso de recibir una tarjeta más, y de avanzar a la otra fase, se perderían un juego.
Son siete futbolistas rojinegros que deberán manejar con cuidado cualquier situación que pueda terminar en una nueva amonestación.
El asunto cobra todavía mayor importancia porque la Liga no está disputando un encuentro más de la fase de grupos.
Está jugando por permanecer en el torneo.
Primero, clasificar
Alajuelense llega al compromiso después de desperdiciar en El Salvador la posibilidad de asegurar anticipadamente su boleto.
La derrota 1-0 contra Luis Ángel Firpo provocó un triple empate en la parte alta del grupo y convirtió el duelo frente a Plaza Amador en una verdadera final para los rojinegros.
La fórmula más sencilla es conocida: si Alajuelense gana, clasifica a los cuartos de final.
Un empate obliga a mirar el resultado del otro partido del grupo, mientras que una derrota deja al tricampeón fuera de competencia.
Por eso, las tarjetas son un asunto importante, pero secundario frente a la principal obligación de la noche.
Alajuelense primero deberá sobrevivir.
Después podrá pensar en cómo llega a la siguiente ronda.
La ventaja es que Plaza Amador tendrá tres bajas por sanción y la Liga dispone de todos sus futbolistas habilitados disciplinariamente para buscar el boleto.
Eso sí, siete manudos entrarán al Morera Soto con una advertencia sobre sus espaldas: una amarilla más podría pasarles factura en el camino que viene si Alajuelense consigue avanzar.