San José, 25 mar (elmundo.cr) – Pedro Chacón Murillo atravesó un diagnóstico de carcinoma en su brazo cuando apenas tenía ocho años, esto parecía poner en jaque su destino, pero en lugar de rendirse, convirtió cada obstáculo en una oportunidad. Hoy, a sus 33 años, es un referente del atletismo costarricense y un ejemplo de resilencia.
Pedro creció en la zona sur, por lo que el entorno deportivo era “complicado”, años más tarde se traslada a la zona de Palmares y ahí comienza su camino en el atletismo. “Las primeras carreras las hice ahí en Occidente, me fue muy bien, recuerdo que en mi primera carrera había quedado en el puesto número 5”, afirmó el atleta.
Con la ayuda de Coopenae , además de su disciplina y determinación logra obtener una beca deportiva con la que estudió Educación Física. “Aquí es donde aparece Coopenae que bueno, además de que comienzo a tener un rendimiento más alto, más notorio, ya me ofrece la oportunidad de estar dentro del equipo y a partir de ahí es donde yo digo que ya toma forma mi vida deportiva, porque ya con la beca que nos ofrece Coopenae puedo administrarme mejor y ya ahí es donde matriculó en Educación Física, eso me permitió estar en la universidad y además pagarme los entrenamientos”.
El atletismo se convirtió en su mayor pasión, con su esfuerzo logró representar a Costa Rica en múltiples competencias, obteniendo importantes títulos como el Campeonato Nacional de 5.000 metros en 2017 y el Campeonato Nacional de 3.000 metros con obstáculos en 2020.
Gracias a una beca del Comité Olímpico Nacional, tuvo la oportunidad de especializarse en Alemania como entrenador de atletismo. Actualmente tiene un año de haber comenzado con su propio equipo de atletismo siendo entrenador, donde le transmite a las nuevas generaciones los valores que han definido su vida: constancia, esfuerzo y determinación.
Con su trayectoria, Pedro Chacón es la prueba de que los límites sólo existen en la mente. Su historia deja un claro mensaje de que rendirse nunca es una opción.