La vuelta de Óscar Ramírez al banquillo de Alajuelense no fue una decisión tomada a la ligera. El técnico rojinegro reveló que una advertencia médica lo hizo dudar seriamente antes de aceptar el reto de volver a liderar al equipo.
“Hay un tema de salud. Me hice una gastroscopia y el doctor me advirtió algunas cositas”, confesó Ramírez este jueves en el programa 120 minutos, en la antesala del torneo de Apertura 2025.
Según detalló, incluso antes del diagnóstico, ya había comenzado a cuidarse. “Ya me estaba cuidando con las comidas en Hojancha y eso fue como la primera señal que me decía que podía volver a casa”.
El presidente del club, Joseph Joseph, le pidió en varias ocasiones que regresara al primer equipo, pero su respuesta inicial fue negativa. “Le dije que no, pero con los chiquillos sí”, comentó. Fue justamente el trabajo con las ligas menores lo que le devolvió la ilusión.
“Ver ciertas situaciones me hicieron volver para ayudar. Me lo plantearon más de una vez, pero lo rechacé. Más de una persona me decía que no me podía quedar sin ayudar”.
Ramírez también compartió una anécdota con dos jóvenes promesas de la Sub-12 y Sub-13, a quienes les apostó un almuerzo si lograban anotar 25 goles. Uno hizo 26 y el otro 36. “Es una bonita generación que va a estar lista para aportarle al primer equipo”, expresó con entusiasmo.
A pesar de las dudas iniciales, el “Machillo” vuelve a la Liga con renovada energía y el deseo de aportar desde su experiencia.