Óscar Duarte volvió a lucir la camiseta del Deportivo Saprissa después de 12 años en el extranjero, y aunque marcó un golazo que entusiasmó a la afición, el empate 2-2 contra Pérez Zeledón dejó un mal sabor de boca para el defensor.
El jugador ingresó en la segunda mitad y rápidamente se hizo notar, culminando su actuación con un potente disparo desde fuera del área al minuto 74, un gol que puso a Saprissa en ventaja momentánea. Sin embargo, el equipo sureño no tardó en igualar el marcador, frustrando lo que parecía ser un triunfo asegurado.
“Amargo, porque tuvimos oportunidades para ganar y no lo hicimos. Es algo que tenemos que corregir, mejorar muchas cosas para lograr mejores resultados en el futuro”, señaló Duarte a los medios de comunicación, refiriéndose a las fallas que el equipo ha mostrado en los últimos partidos.
El defensor también habló sobre la importancia de fortalecer la defensa y ser más efectivos en la parte baja del campo, reconociendo que, a pesar de su gran actuación personal, el resultado del equipo dejó mucho que desear. “Fue muy bonito volver y marcar un gol aquí, pero al final no se pudo conseguir la victoria, que era lo más importante”, añadió.
Duarte regresa a Saprissa tras su paso por importantes ligas en Europa y Asia, habiendo jugado para el Brujas de Bélgica, Levante y Espanyol en España, así como el Al Wehda de Arabia Saudita. Aunque su reencuentro con La Cueva fue especial, el empate empañó lo que pudo haber sido una noche perfecta para él y el club morado.