¿Por qué me agrada Luis Fernando Suárez? Sencillo, me parece un director técnico sin caretas, sincero y consecuente.
El colombiano me ha dejado una grata impresión por su disposición de hablarle a la afición. A esa masa de gente que está resfriada por los malos resultados que arrastra la Tricolor desde noviembre del 2019.
La Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) nombró al nuevo timonel el pasado 21 de junio y desde ese momento él proporcionó cuatro conferencias de prensa en las que habló largo y tendido de manera muy respetuosa y con la apariencia de hacerlo con gusto. Al menos me deja ver eso, y si actúa frente al micrófono, debo admitir que lo hace bien.
Luis Fernando Suárez no camina por las ramas, no se excusa. Sabe que lo más importante para La Sele es ganar el partido de este lunes ante Guadalupe, es lo más importante porque Costa Rica necesita recobrar la confianza que dan las victorias. Indistintamente del pedigree del rival, deja ver en sus declaraciones que debemos buscar la victoria, sin anteponer que lo más importante es la eliminatoria rumbo a Catar 2022. Lo relevante es lo que se disputa hoy.
Me gusta de Suárez el hecho que pone las cartas sobre la mesa sin tapujo, deja claro que el portero titular de este domingo será el que juegue toda la Copa Oro.
Me alegra escuchar de su buen verbo que no está a la cabeza de La Sele para poner excusas. En caso de una derrota ante los caribeños, no llegará al micrófono para disculparse de nada.
Asumió el reto con las condiciones que tenemos, sabe bien lo que significa Costa Rica, conoce el área y tiene experiencia.
Los jugadores tienen otro semblante, a los seleccionados les ha gustado que el cuerpo técnico les habla con sinceridad, que lo que es negro es negro y lo que es blanco es blanco. Con él no hay espacios para los grises.
Luis Fernando Suárez es consciente que nada de lo bueno que se haga en las prácticas vale la pena si en el partido no se pone en práctica.
Ya él mismo lo avisó.
También me agrada el hecho que él quiera ver por sus propios medios a la mayor cantidad de jugadores posibles, que quiera asistir a los entrenamientos de cada equipo, que no solo le importe los partidos del torneo nacional.
Me parece extraordinario que tenga la humildad de decir públicamente que los 12 entrenadores de la Primera División son sus asistentes también. Porque buscará empaparse con ellos sobre el acontecer nacional. Eso es humildad, mientras a otros no les agrada agregar un auxiliar a su grupo, él, sin reparo, suma a 12.
Otro punto en el que me llama poderosamente la atención, es que no siembra la mediocridad en su equipo. No le hemos escuchado decir que si se pierde, lo que importa es lo de septiembre cuando visitemos Panamá, punto de inicio de la eliminatoria.
Y lo que sí espero que un día llegué a cumplir, es que no temerá en sacar a escena a un jugador joven que lo merezca.
La primera pincelada del técnico es buena, el preámbulo es bueno, me agrada. Este lunes por la noche veremos las cosas en cancha, veremos si la flauta le suena.
