
Alajuela. Ian Smith no la pasa bien.
Ser jugador de un equipo grande implica tener claro que de un momento a otro usted esté en el cielo y días después pase al infierno sin escala alguna. De golpe.
Jugar en Liga Deportiva Alajuelense implica tener más que talento. Hay que tener una fortaleza mental bárbara para salir de los malos momentos.
Sin embargo, hay un límite que nunca se debe sobrepasar con cualquier persona, sea ésta una figura pública, un jugador de media monta o una persona que perfectamente pasa desapercibida. El límite del respeto.
El jugador es víctima de constantes ofensas por medio de sus redes sociales y, según conozco, algunos mensajes se han sobrepasado y llevan tintes amenazantes. Eso no es justo para nadie. No lo merece nadie.
Es aquí cuando el capitán Bryan Ruiz tiene toda la razón en señalar la nocividad que se vive en las redes sociales. No se puede ser tan inhumano con una persona y ampararse en un teclado para persuadir a un jugador.
Es cierto que el jugador no ha tenido el mejor rendimiento en el campo, de eso es consciente hasta el mismo deportista. Él sabe bien de su potencial y confía en que pronto las cosas pueden mejorar, pero el aficionado no debe tratar a un ser humano así. Nunca será justo.
El actual cuerpo técnico manudo buscará rescatar al jugador. Luis Marín conoce bien al jugador, fue, junto con Óscar Ramírez, quien lo llevó al Mundial de Rusia 2018 cuando el jugador brilló en lo deportivo.
Harold Wallace también espera sacar el mejor provecho del jugador, que pueda obtener la confianza de competirle a un José Andrés Salvatierra que cuando está al 100% es el mejor del país. Jugador que también arropa a Ian para que el jugador brinde lo mejor de sí.
Cualquier conato de movimiento con Smith fue puesto en pausa. El cuerpo técnico quiere ser justo con toda la plantilla eriza, Marín y Wallace les hizo ver al grupo que todos inician de cero y que todos son igual de importantes, “porque un equipo campeón lo hacen todos juntos, no solo uno o dos jugadores”, detalló el técnico.
El aficionado también debe poner de su parte y dejar de “bombardear” al jugador por medio de sus redes sociales. Toda persona debe ser tratada siempre con respeto.
No es justo lo que han hecho con Ian Smith.