La derrota del Club Sport Herediano en Diriamba encendió las alarmas en Alajuelense. El técnico Óscar “Macho” Ramírez lo tenía claro: ese tropiezo fue una advertencia para todos los equipos costarricenses que se creen favoritos en la Copa Centroamericana.
Por eso, antes del compromiso ante el Managua FC, el estratega manudo pidió a sus jugadores no confiarse. “Fue parte de la charla que dimos, el saber que sus colegas del Diriangén hicieron lo que hicieron da ese estímulo. Muchas veces en el fútbol, lo emotivo pesa más que lo táctico”, confesó Ramírez tras el triunfo 2-1.
El técnico reconoció que en el primer tiempo el equipo sufrió, y no por falta de preparación, sino por exceso de confianza: “A nosotros los ticos nos pasa mucho. Cuando nos creemos favoritos sufrimos; cuando nos menosprecian, respondemos”.
Managua puso a correr a la Liga
En los primeros 45 minutos, el bicampeón del torneo regional fue superado. “Nos robaron la pelota, nos hicieron correr y encontraron espacios entre líneas. Managua jugó su partido importante contra nosotros, y nos costó”, admitió el estratega.
La solución llegó con ajustes tácticos y jerarquía. “Arrancamos con un 5, un 8 y un 10, pero pasamos a dos contenciones y cerramos los extremos. Desde el minuto 30 comenzamos a controlar mejor el juego”.
El segundo tiempo fue otra historia. “Los muchachos de Managua terminaron arratonados, nosotros supimos dosificar y encontramos una buena secuencia de pases en el gol de la victoria, que fue una jugada digna del fútbol centroamericano”.
“Con la camisa no se gana”
Ramírez no quiso dejar pasar la ocasión para enviar un mensaje directo a su equipo: “No podemos llegar al partido creyendo que con la camisa se gana, porque no es así. Ya no hay juegos fáciles. Eso quedó en el pasado”.
El técnico rojinegro explicó que este mes es una carrera de resistencia. Con partidos seguidos y poco margen para entrenar, el cuerpo técnico debe administrar cargas, tomar decisiones rápidas y recurrir a la charla más que al trabajo en cancha.
Y es que la Liga enfrentará el próximo domingo a Herediano, justo el equipo que se convirtió en ejemplo de lo que no debe pasar. “Tenemos que prepararnos bien. Este tipo de partidos no perdonan si te relajás”, concluyó.