San José, 24 dic (elmundo.cr)- El Club Sport Herediano se proclamó campeón del fútbol nacional con mucho mérito, luego de haber atravesado una crisis a mitad de temporada que lo mantuvo lejos de los puestos de clasificación y con un fútbol muy por debajo del mostrado en el cierre.
Los florenses consiguen su título número 27 luego de ganar dos finales ante los dos equipos más tradicionales del fútbol costarricense, como lo son la Liga Deportiva Alajuelense y el Deportivo Saprissa.
A los manudos en la final de segunda ronda, desde la tanda de penales en el propio estadio Alejandro Morera Soto, y a los morados en la Gran Final en el estadio Ricardo Saprissa, algo que eleva aún más su mérito.
Este campeonato conseguido por los florenses, enmarca una labor fundamental de los propios jugadores, pero sobresalta la labor realizada por Jafet Soto, quien asumió la dirección técnica para poder salvar al equipo, y lo hizo campeón de la Liga Concacaf y ahora del fútbol nacional.
Jugadores
La planilla del Herediano es la más sólida del país, desde ya hace varios torneos vienen con una gama de jugadores que logran combinar la experiencia, juventud y calidad.
El arraigo de jugadores como Leonel Moreira, Daniel Cambronero, Pablo Salazar y Óscar Esteban Granados, es fundamental para transmitirle a los jóvenes esa experiencia y cariño por el club. Muchos de ellos pasaron una época muy dura, donde inclusive tuvieron que organizar bailes y rifas para ayudarse con el pago de salarios debido a atrasos. Ahora la historia es distinta y viven una época dorada del club, donde en los últimos seis años han conseguido seis títulos.
El aporte de calidad de la legión mexicana ayudó mucho a salir de esos momentos difíciles que atravesaron durante el torneo. Gerardo Lugo y Omar Arellano, son futbolistas que fueron referentes en el país azteca, y que hoy cuando están dentro del terreno de juego el Herediano luce diferente, así como el aporte de Aldo Mañaga en el gol que les dio el título y Antonio Pedroza cuando ingresó en los diferentes juegos.
Atrás de ellos viene “La Pandilla” como les llama Jafet. Jugadores como Allan Cruz y Jimmy Marín, que con su juventud han logrado ser determinantes en el éxito florense y representan el futuro de la institución.
Cuerpo técnico
Jafet Soto asumió la dirección técnica luego de la mala racha con el entrenador Paulo César Wanchope donde inclusive acumularon cuatro derrotas consecutivas, pero Soto hizo que los futbolistas cambiaran de mentalidad y levantaran su nivel de juego. En palabras del mismo estratega, logró darles esa dosis de identidad del club para que entregaran su máximo esfuerzo.
Y fue así como ganaron la Liga Concacaf y accedieron a la Concachampions, y también repuntaran para colarse en los cuatro primeros del certamen para pelear por el título.
Cabe recordar que Herediano dejó fuera a Saprissa en las semifinales de segunda ronda, accediendo a la final contra Alajuelense, y fue ahí donde llegó la sorpresa.
Hernán Medford había sido nombrado como entrenador para el próximo torneo con los florenses unos días antes de enfrentar a La Liga, sin embargo fue inscrito durante la semana y apareció como asistente de Soto en el partido de vuelta contra los manudos, otra dosis de carácter, colmillo y experiencia en el banquillo herediano.
La dupla Soto-Medford siguió adelante en la Gran Final, con el gran apoyo del otro asistente el “cadáver” Villalobos, le ganaron la partida a Vladimir Quesada y Víctor Cordero para conseguir el título.
El Club Sport Herediano es el campeón nacional con todo mérito, y no es de sorprender que hayan superado a La Liga y Saprissa para poder conseguirlo, debido a que lograron sacar lo mejor de sí, tanto a nivel futbolístico como en la dirección técnica.