Madrid, 9 may (dpa) – El español Rafael Nadal se reencontró hoy consigo mismo sobre una cancha de tenis al derrotar en un gran partido al checo Tomas Berdych y avanzar a la final del torneo de Madrid.
Nadal se impuso por 7-6 (7-3) y 6-1 al número siete del mundo y jugará por primera vez este año por un título de categoría Masters 1.000.
Después de meses de dudas, Nadal ofreció hoy una versión reconocible del jugador que no sólo ha dominado la arcilla con puño de hierro durante la última década, sino que ha levantado 14 trofeos de Grand Slam.
“Sin duda es uno de los mejores partidos que he jugado en el año. Estoy muy, muy contento, esta semana era vital para mí”, dijo. “Antes de empezar este torneo no sabía si pasaría la primera ronda, esta es la realidad. Todos los rivales son complicados y si lo son cuando uno viene con una dinámica positiva, más aún con una dinámica irregular”, advirtió.
Ángulos, profundidad, velocidad de piernas, derechas demoledoras: todo pareció hoy encajar de nuevo en el juego del número cuatro del mundo, que mostró la fortaleza mental y la confianza en sus golpes que le había estado faltando durante toda la temporada.
Nadal examinará mañana la solidez de su recuperación anímica y tenística en la final del torneo madrileño, donde se medirá al ganador del duelo que disputarán más tarde el británico Andy Murray y el japonés Kei Nishikori.
Los saltos con los que celebró su victoria sobre la soleada cancha central de la Caja Mágica fueron una muestra inequívoca del peso que parece haberse caído de los hombros del español, que esta temporada sólo había ganado hasta hoy un partido ante un “top 10”, a David Ferrer en los cuartos de final de Montecarlo.
Su único título en 2015 lo logró en Buenos Aires, donde no jugó ante ningún rival por debajo de los 50 primeros del ranking.
Nadal sabía que a los 29 años, Berdych ya no es ese jugador talentoso pero frágil, sino un tenista de quilates, número siete del mundo y semifinalista en siete de los ocho torneos que ha disputado en 2015.
El checo sabía que el Nadal de Madrid no es el mismo al que eliminó en enero en el Abierto de Australia en tres sets, con un 6-0 incluido, en los comienzos de un año difícil para el español después de pasar seis meses casi sin jugar por varias lesiones.
El duelo prometía tensión e igualdad, y así fue en el primer set. La primera bola de break no llegó hasta el séptimo juego, pero Berdych la solventó con un ace. Nadal tuvo otra opción con el 5-5, pero eso fue todo.
Berdych ni siquiera gozó de una oportunidad de romper el servicio al español, que cimentó en el tie-break la fe con la que afrontó el segundo parcial, donde Berdych se diluyó ante la mejor versión del ídolo local.
Nadal jugará mañana su séptima final, la tercera consecutiva, en Madrid, donde busca su quinto título.