San José, 3 oct (elmundo.cr)- El tenista español y número uno del mundo, Rafael Nadal sufrió bastante en su debut en el Abierto de Pekín ante su rival Lucas Pouille. Dos bolas de partido salvadas y una remontada casi épica dan fe de ello. El español se enfrentó a un rival que supo ponerle contra las cuerdas en muchos momentos del partido, y ambos tenistas dejaron algún punto para el recuerdo.
Nadal venció por 4-6, 7-6(6) y 7-5, y consiguió el pase a segunda ronda en el Abierto de China.
El mejor de ellos, posiblemente, se vivió al inicio del tercer set, con 1-1 en el marcador y ventaja para el francés, en el que se produjo un espectacular y agónico intercambio de 14 golpes en el que Nadal se defendió como pudo de las dejadas y los “smashes” de su rival. Totalmente desesperado, Nadal intentó solventar el punto con un globo por debajo de las piernas que paralizó a Pouille.
Por desgracia para el español, la bola se marchó por detrás de la línea por unos pocos centímetros, y el punto y el juego cayeron del lado de su rival francés.
Pouille, el mimo verdugo el año pasado del propio Nadal en el Abierto de Estados Unidos, se apoyó en un potente saque y en un juego al límite de la línea para poner contra las cuerdas al español, hasta el punto de disponer de dos bolas de partido en el segundo set.
Nadal, sin embargo, demostró una vez más que su mejor tenis llega en los momentos más agónicos, remontó ese desempate y, rompiendo por fin un servicio de Pouille en el final del tercer set, consiguió la victoria.
El francés, número 23 del mundo y campeón este año en Budapest y Stuttgart, se creció hoy frente al español, con primeros saques que en numerosas ocasiones superaron los 200 kilómetros por hora, y que le dieron a Pouille nueve puntos directos.
En la siguiente ronda, Nadal afrontará un duelo más sencillo que el de hoy, entre el ganador del partido que disputan el ruso Karen Khachanov (42 en el ránking ATP) y el chino Wu Di (231).