Durante el último año, en ElMundo.CR se ha venido desmenuzando lo que ocurre puertas adentro del Deportivo Saprissa.
Desde los atrasos en la inscripción de fichajes extranjeros, pasando por deudas con la CCSS y Tributación, hasta la reconfiguración total de Horizonte Morado y la salida de Juan Carlos Rojas, el panorama ha sido claro: el club vive un proceso de ajuste profundo.
Y ahora aparece un dato que golpea directamente al corazón del aficionado.
El negocio que no era negocio
Cada camiseta que un morado compra tiene una carga emocional.
Es identidad.
Es pertenencia.
Es apoyo.
Pero detrás de esa compra… el beneficio para el club era mínimo.
Según reveló Tigo Sports, Saprissa percibía menos de un 10% de los ingresos por la venta de sus camisetas, dentro del acuerdo comercial con AR Holdings.
Sí, menos de un 10%.
Un porcentaje que contrasta fuertemente con otros modelos en el fútbol nacional. Por ejemplo, Liga Deportiva Alajuelense recibe aproximadamente un 66% por ese mismo concepto.
Vieron, se los dije.
Hace unos meses les puse: Hablemos de AR Holdings.
Morados, no les he fallado una. https://t.co/S8VwiESZDo— Ferlin Fuentes (@ferlin_fuentes) April 9, 2026
Una diferencia que pesa
La comparación no es menor.
Mientras en un caso la camiseta representa una fuente importante de ingresos, en el otro era prácticamente un negocio marginal.
Y eso, en un contexto donde el club ha tenido que enfrentar problemas financieros, explica muchas cosas.
Porque no se trata solo de vender más…
sino de cuánto se gana por cada venta.
La renegociación
El actual presidente morado, Roberto Artavia, confirmó que Saprissa renegoció el acuerdo con AR Holdings.
¿El resultado?
El club ahora espera triplicar sus ingresos por concepto de venta de indumentaria.
Un paso necesario.
Pero que también deja al descubierto lo que ocurrió durante años.
Lo que queda en el aire
La pregunta es inevitable:
¿Cuánto dinero dejó de percibir Saprissa bajo el modelo anterior?
Y más aún…
¿Cuántos aficionados compraron camisetas pensando que ayudaban directamente al club, cuando el impacto era mínimo?
Un patrón que se repite
Este no es un caso aislado.
Se suma a una serie de decisiones y estructuras que, con el tiempo, han evidenciado debilidades en la gestión.
Hoy Saprissa intenta corregir.
Pero el dato ya está sobre la mesa.
Y no es precisamente una buena noticia para su gente.