San José, 9 abr (elmundo.cr)- La Roma hizo lo imposible esta tarde en la UEFA Champions League, logró remontar un marcador de 1-4, y lo hizo al poderoso Barcelona en una espectacular presentación de fútbol para imponerse 3-0 en su casa, dejando así un 4-4 en el global, pero aplicando el gol de visitante que habían conseguido en España.
El primer tiempo inició con gran ímpetu por parte de la Roma, quienes rápidamente se pusieron arriba en el marcador a los 6 minutos, luego de un gran pase de De Rossi a las espaldas de los defensores para que Dzeko controlara y definiera ante la salida de Ter Stegen y pusiera el 1-0 (2-4 global) en el marcador.
El Barça no encontraba su mejor fútbol, y se veía disminuido por un rival que presionaba muy bien en el medio campo y mantenía controlados tanto a Messi como a Suárez, los dos jugadores más peligrosos de los españoles.
Conforme transcurrían los minutos el ritmo de juego una en decadencia, principalmente por la intención del Barcelona de agotar la mayor cantidad de tiempo posible cuando el balón se detenía.
Así terminaría el primer tiempo, con un marcador de 1-0 que aún le dejaba algunas esperanzas a la Roma de poner seguir descontando en el global, mismo que hasta ese momento era de 2-4 a favor del Barcelona.
Para el segundo tiempo, la Roma necesitaba arriesgar si quería continuar en la competición. Necesitaban solamente dos goles para dejar al Barça en el camino, y no recibir anotación. A su favor lo único que tenían los italianos era un gol de visitante, mismo que es el primer criterio de desempate.
Con el empuje de su gente, y un fútbol muy directo, la Roma consiguió su segunda anotación desde el punto de penal a los 58 minutos, gracias a De Rossi, luego de un penal cometido por Gerard Piqué.
Un 2-0 que los ponía con un global de 3-4 y a solamente un gol de hacer una histórica remontada ante el Barcelona, esto por el gol de visitante que habían conseguido.
En los últimos 15 minutos la Roma adelantó líneas y dejaba más espacios para las salidas rápidas, por lo tanto el juego se abrió.
A los 79 minutos el portero del Barça, Ter Stegen sacó una pelota que llevaba sello de gol, evitando la caída de su marco y de su equipo.
A los 83 minutos el milagro llegó para la Roma. El griego Manolas conectó un centro de cabeza para poner el 3-0, brindándole la clasificación a su equipo en un gran partido por parte de los italianos.