Por Cecilia Caminos (dpa)
Viña del Mar (Chile), 27 jun (dpa) – La alegría de Lionel Messi por la clasificación de Argentina a semifinales de la Copa América, que lo acerca un paso más a su meta de conquistar su primer título en la selección mayor, se vio otra vez opacada por su dificultad para marcar goles con la camiseta albiceleste.
“Es terrible lo que me cuesta hacer un gol en la selección”, confesó tras la victoria por penales ante Colombia, después de igualar 0-0 en tiempo reglamentario en los cuartos de final jugados en Viña del Mar.
El capitán fue la figura del partido, se puso el equipo al hombro y luchó donde se lo necesitó cada vez, incluso retrocediendo hasta el campo argentino.
Sólo tuvo una llegada clara a la valla de David Ospina, cuando cabeceó un rebote que le dio el portero al rechazar un remate de Sergio Agüero a los 26 minutos, pero el colombiano llegó a desviarlo.
“Ni lo vi que se levantó, pensé que seguía en el piso y pensé ‘lo aseguro y la emboco’. Pero cuando lo vi me quería matar”, aseguró Messi, consternado. “Pero bueno, creo que fue el mejor partido de la Copa América que hicimos, fuimos muy superiores, prácticamente no tuvieron ninguna ocasión y por suerte pudimos pasar”, balanceó el delantero del Barcelona que quiebra récords históricos de goles en España.
Messi no hace un gol en instancias eliminatorias de un torneo desde hace ocho años, en la semifinal de la Copa América 2007 ante México. Pasó todo el Mundial de Sudáfrica 2010 y la Copa América 2011 en casa sin marcar, y en el Mundial de Brasil sólo anotó en la fase de grupos.
En la Copa América de Chile 2015 sólo marcó un gol en el debut ante Paraguay, de penal.
La sequía de goles de la Argentina es una paradoja, hasta una mueca irónica, si se observa que cuenta con varios de los mejores delanteros de las principales ligas de fútbol del mundo, empezando por Messi, cuatro veces ganador del Balón de Oro.
La “Pulga” tiene como socio en el ataque albiceleste a Sergio Agüero, artillero de la Premier League en la última temporada, además de un volante clave como Ángel Di María, que está recuperando de a poco el nivel que mostró en Brasil 2014. Y en el banco están Carlos Tevez, goleador de la Juventus, y Gonzalo Higuaín.
Desde 2005, año en que Messi debutó con la camiseta albiceleste, Argentina jugó 67 partidos oficiales, es decir, en eliminatorias, Mundiales, Copas América y Copas Confederaciones, y sólo 17 los ganó por más de un gol.
Es pues un problema que se arrastra desde hace una década y atraviesa las eras de los entrenadores que pasaron desde entonces por la selección, empezando por la de José Pekerman e incluyendo las de Diego Maradona y Alejandro Sabella, incluso con Argentina finalista en el Mundial de Brasil, y llega hasta hoy.
El tema preocupa y mucho a Gerardo Martino, que en la semana puso a todo el plantel a entrenar los remates a la portería.
El seleccionador reconoció que su equipo tiene la “responsabilidad de no haber convertido” ante Colombia y debió sufrir en los penales. “Fallamos en la definición, eso también forma parte del juego. Pero en la búsqueda, en el orden, en el sostener el ritmo del partido, presionar arriba mucho tiempo y luego retroceder también estuvimos muy bien”, explicó.
El volante Lucas Biglia fue más sincero: “No merecíamos llegar a los penales, nos vuelve a faltar siempre la última puntada final”.
El desahogo para los albicelestes llegó con el penal de Carlos Tevez que clasificó al equipo a semifinales, en una revancha personal por aquel que había fallado hace cuatro años ante Uruguay y que dejó afuera a los locales en la Copa América 2011, y porque tras ser suplente en Chile 2015, fue decisivo a la hora de llevar al conjunto argentinos un paso más cerca de su meta de poner fin a 22 años sin títulos.
