Óscar “Macho” Ramírez no ocultó su frustración tras la derrota 0-1 de Liga Deportiva Alajuelense ante el Club Sport Herediano en el Estadio Alejandro Morera Soto. A pesar de los cambios ofensivos y de las oportunidades generadas, la Liga no encontró el gol y terminó cediendo tres puntos, definidos por un penal convertido por Marcel Hernández en el primer tiempo.
Ramírez reconoció que la contundencia es un tema pendiente:
“Es un tema que sí hemos abordado, pero la práctica es de una forma y en vivo es otra. Tuvimos un porcentaje importante encima de ellos y al no haber goles, se reclama la contundencia… Hicimos variantes, velocidad, metimos a los dos grandes y hay que darle virtud a Heredia, que tiene un equipo con experiencia para llevar partidos a estos niveles”.
El técnico destacó que un tercio de su planilla está conformada por jugadores menores de 20 años y que su labor incluye guiarlos en situaciones de alta exigencia. También explicó que ante rivales que cierran espacios, se requiere trabajo específico para “atacar la espalda” y mejorar la toma de decisiones en ofensiva.
“No es de la noche a la mañana que se logra algo tan difícil… hay un avance, pero tiene su costo. Sé que este agosto va a ser de partidos complejos. Bendito Dios que viene esta semana larga para trabajar”.
Sobre las críticas a delanteros como Jonathan Moya y Alberto Toril, Ramírez mencionó que Doryan Rodríguez sigue en proceso de formación, destacando su capacidad para generar sus propias ocasiones de gol.
El estratega lamentó que las dos derrotas recientes ante Herediano se hayan definido por balón parado, la última por “una mano sin gracia y sin intención”. Sin embargo, cerró su mensaje con optimismo:
“Duele porque hicimos 14 remates, pero es un aprendizaje. Estamos más cerca, tenemos argumentos. Cuesta abrir la brecha, no es fácil, pero los miré a los ojos y les dije: vamos, esto en algún momento tiene que cambiar”.