
Alajuela. Alajuelense firmó uno de sus capítulos más desastrosos de sus 102 años de historia.
Los manudos llegaron a Liga de Concacaf con el gran cartel de revalidar su título de campeón, el rival de turno fue el Guastatoya, un equipo que está último en la tabla de posiciones del torneo chapín y que tiene al menos nueve juegos de no ganar.
El fracaso es rotundo.
Alajuelense era la favorita por donde se debería de ver. El equipo tiene una plantilla colmada de grandes nombres -con un rendimiento actual cuestionado-, una estructura que le pasa por encima al rival de turno en la mesa pero en la cancha otra vez no se pudo.
Luis Marín, cuya continuidad no está garantizada en el banquillo, no tuvo reparo en explicar que a lo sucedido este martes le cabe el adjetivo de fracaso y cualquier otro.
“Por supuesto que ha sido un fracaso para nosotros, desgraciadamente ha sido un fracaso grande, no va acorde con lo que es la Liga, la institución y con lo que tenemos acá. Eso lo aceptamos totalmente”, afirmó Marín.
Lo que Marín no tuvo fueron las agallas de renunciar. El técnico conoce lo que es el ADN de esa camiseta que representa y que no permite el papelón que tuvo este martes en el Morera Soto.
“Yo seguiré trabajando con todo mi esfuerzo y mi entrega como siempre lo he hecho para sacar las cosas adelante”, mencionó.
Esta nueva Liga es una lotería en cada juego decisivo que tiene al frente, en los partidos que definen títulos o que definen series los leones no están dando el paso al frente.
“Lo de los partidos grandes no sé, tendríamos que hacer un análisis más profundo. Lo que sí tenemos que aceptar es que ha sido un ridículo para nosotros y un gran fracaso deportivo, yo creo que eso no lo podemos ocultar, ni lo vamos a ocultar. Independientemente de todo, es claro que eso es así, lo aceptamos y no podemos decir otra cosa”, citó Marín.
Al consultársele si cree que su puesto corre peligro, el técnico manudo afirmó: “Yo sigo trabajando, no lo puedo responder, yo seguiré trabajando aquí hasta que alguien piense lo contrario, yo seguiré trabajando y dando mi máximo esfuerzo para lograr los objetivos del equipo, para lo que me trajeron, es claro para lo que me trajeron en este torneo, pero tenemos que luchar por lo que queda que es de aquí a diciembre por el torneo nacional y no nos queda otra meta dentro del club”.
Las explicaciones están de más en este momento, los aficionados rojinegros son un hervidero.
“Es claro que el resultado es duro, es un golpe duro, es un golpe que no esperábamos, que definitivamente no es un resultado acorde con lo que es el equipo, eso está claro y la palabra fracaso y la palabra ridículo cabe perfectamente, nosotros lo aceptamos con humildad. Sabemos que eso fue así. ¿Qué queda? Seguir en la lucha y seguir trabajando por los objetivos del club”, insistió Marín.
“Saqué a tres jugadores, pero metí a tres jugadores de nivel. Metí a Celso Borges, metí a Bernald Alfaro y metí a Gabriel Torres. Es decir, metí jugadores que nos dieron un excelente resultado. Tuvimos muchas opciones de gol, lamentablemente las fallamos, eso está clarísimo y el rival aprovechó dos balones parados donde fallamos nosotros grandemente, descuidos grandísimos y nos costó la clasificación”, detalló.