Fútbol Nacional

Luis Marín decidió no callar más su verdad sobre todo lo que pasó con su salida de Alajuelense

— ¿Cómo se siente hoy después de escuchar una conferencia de prensa donde Agustín Lleida dice que con Luis Marín le tienen todo el respeto y el cariño posible por lo que significa para la institución?

– Dentro de lo que yo escuché de la conferencia de prensa, lo que me dolió un poco fue la parte donde ellos dejaban ver que se equivocaron con mi contratación y eso fue lo que me dolió un poco, y me decepcionó un poquito porque yo creo que he tenido la preparación y el recorrido, yo salí hace 10 años de la institución y llegué después de un gran recorrido por todo lado, selección y clubes, con la ilusión de hacer cosas muy buenas, así como lo hice como jugador. Busqué dar todo de mí para que las cosas salieran bien y eso es lo que me tiene un poquito dolido en cuanto a cómo me trataron al final. 

 

— En materia de lo que es el estilo de juego, me asombra un poco escuchar en esa conferencia de prensa donde se dice abiertamente que con la contratación de Albert Rudé regresan a un estilo de juego o una esencia, ¿con usted cambiaba la esencia de lo que la Liga quería jugar o cómo podemos interpretar eso? 

– Eso sí fue algo que me molestó. Creo que en la Liga conocen quien soy yo, yo pasé ahí casi 15 años de mi carrera en primera división y liga menor.

Conozco muy bien la esencia de lo que es la Liga, la Liga siempre ha sido un equipo de garra, de corazón, de lucha, de entrega, y con buen fútbol por supuesto.

Siempre buscando ganar y siempre buscando ser con fútbol, pero la esencia de la Liga la tengo yo bien clara, es decir, realmente no sé a qué se refería (Agustín Lleida). Después ellos dicen, o dan entender, sobre eso mismo que estoy hablando, de que es la parte ofensiva, yo soy un técnico, vuelvo y recalco, que me gusta trabajar todas las partes del fútbol, la parte ofensiva y la parte defensiva, yo creo que cualquier equipo del mundo tiene que estar preparado para las dos situaciones porque es imposible que un equipo pueda siempre atacar y no tenga que defender, entonces yo siempre trabajaba las dos cosas, me enfocaba en las dos situaciones, trataba de trabajar lo defensivo, por supuesto, y lo ofensivo también dándole mucho énfasis sabiendo que tenía un equipo de mucha calidad, con jugadores que tenían mucho nivel ofensivo y yo creo que la Liga siempre conmigo hizo goles, tuvo ocasiones de gol, más bien la parte defensiva era la que estábamos sufriendo más goles, pero el equipo siempre hizo goles, y no uno, casi siempre hacía más de un gol, o dos por lo menos por partido.

Eso sí me extrañó, no lo comprendo y me parece que es una falta de respeto a mi trayectoria y mi recorrido como entrenador porque yo siempre en todo lugar he tratado de ser un técnico que trabaje todo, que se ocupe de todo y que tenga ese equilibrio tanto en defensa como en ataque así ha sido en San Carlos, Santos y Herediano. 

 

— Si no fuera por esto que pasó con el Guastatoya, la Liga de Luis Marín tiene números buenos, si sacamos esa eliminación, la Liga de Luis Marín no venía mal, venía bien, se mantenía compitiendo por puestos de clasificación, sin mayor drama o peligro de no clasificar porque todavía falta mucho y cerquita de meterse, ¿cree que le tuvieron muy poca paciencia a Luis Marín? 

– Sí eso es algo que también creo que me tiene un poquito decepcionado y molesto porque creo que no me midieron con la misma medida que a otros técnicos. 

Y no es culpa, jamás, del anterior técnico, yo creo que más bien fue una excelente decisión que pudieran darle la oportunidad (a Andrés Carevic) de desarrollar un proyecto, desarrollar su idea y darle la oportunidad de que él pudiera trabajar con toda la confianza.

Pero en el caso de nosotros, en el caso mío, está claro que no me midieron de la misma manera, eso me dejó un poquito decepcionado, siento que no me valoraron igual, que me faltaron el respeto, que estaban esperando la primera oportunidad para sacarme, y eso sí me da la impresión que así fue.

— Pero usted tiene claro que la eliminación ante el Guastatoya era “una piedra que pesaba mucho en su salveque”…

– Eso fue (Guastatoya) un golpe duro para todos. eso lo tengo claro. 

Pero fue como la primera: y chao, para fuera. Creo que no se midió igual que al técnico anterior, ahí entra la duda del por qué. 

— ¿No supo manejar el juego desde el banquillo?

– Venía haciendo era un trabajo serio, profesional, honesto. En ese juego, y voy hablar del tema técnico-táctico, tuvimos muchísimas opciones de gol, llegamos, y dejamos ir un montón de opciones de gol, un partido que estaba totalmente controlado.

— ¿Se equivocó con los cambios?

– Fueron cambios normales, esto, tomando en cuenta de que se me dijo que Johan Venegas y Alexander López sólo podían jugar un máximo 60 minutos porque venían de una lesión muy prolongada cada uno y lo lógico era que jugaran eso. 

Metí a dos jugadores de mucho nivel, metí a Celso (Borges), metí a Gabriel (Torres), un jugador mundialista de gran recorrido, de mucha experiencia, el equipo no decayó en su rendimiento, tuvimos muchas ocasiones de gol, desgraciadamente, sí tuvimos dos descuidos en los últimos ocho minutos, dos descuidos defensivos en dos balones parados, nos empatan el partido y quedamos eliminados. Situación de fútbol, sí, pero creo que no fue una situación de manejo, ni de planteamiento, entonces creo que la valoración no fue con la misma medida que se han medido otras situaciones, como que queda la impresión que estaban esperando que pasara algo para de una vez quitarme y eso no se me quita de la cabeza porque es como muy obvio cuando a otros se les ha dado una, dos y hasta tres oportunidades, y a mí prácticamente no se me dio ni una, entonces sí queda uno confundido por esa parte, y siente que no fue apoyado, no hubo ese respaldo hacia mi gestión, 

 

— En el seno de Alajuelense se habla mucho de su metodología de trabajo. En la última conferencia de prensa, Agustín Lleida explicó algunos detalles que se hicieron con Carevic y que se dejaron de hacer con usted, por ejemplo.  ¿Luis Marín reventó a Liga Deportiva Alajuelense ? 

– ¿En la parte física? Creo que no.

Sí hubo un cambio de metodología o estábamos en ese proceso de cambio, y yo creo que yo no podía acomodarme a las cosas, yo tenía que ser inteligente en tratar de ir equilibrando las cargas, de ir introduciendo mi metodología dentro del equipo y que ellos se fueran adaptando de a poquito, yo no pude desarrollar al 100% mi metodología de trabajo, por lo mismo, porque tenía que darse un periodo de adaptación.

De a poco, tenían que ir dándose estos cambios y estábamos en ese proceso. 

Entonces, no siento que yo haya reventado al equipo, ni mucho menos. En ningún momento, las lesiones que hubo fueron lesiones en selección.  Por ejemplo Alex López se lesionó en la selección, Johan Venegas se lesionó en la selección, lo de Barlon venía de una recarga, hubo jugadores que no hicieron pretemporada, principalmente Alonso Martínez que ha tenido lesiones, entonces, sí hubo algunas lesiones, pero no eran responsabilidad de  mi trabajo sino que eran por circunstancias que se habían dado, muchos partidos, de jugadores que no habían hecho pretemporada, y que sufrieron eso. Más bien, ya estábamos equilibrando las cargas, ya el equipo se estaba adaptando a mi filosofía cuando sucedió lo que pasó, que me sacaron. 

 

— ¿Usted en algún momento pudo entrenar con el equipo completo? 

– Muy poco,  cuando no fue la Selección, fueron las lesiones, prácticamente equipo completo tal vez hasta los días de la última semana. Algunas veces, inclusive la última semana tal vez sí, los últimos tres o cuatros días previo al último partido fue tal vez la única semana que pudimos trabajar casi con el equipo completo, pero anterior a eso pues no porque hubo  algunas lesiones, Johan y Alex fueron los últimos en integrarse, y tácticamente fueron los últimos tres o cuatros días que yo trabajé ya con todos, el equipo completo. 

— ¿A usted en algún momento le pidieron un estilo de trabajo y de juego para Alajuelense?

— ¿Le explicaron si había un estilo de juego definido a nivel institucional y que usted debía acoplarse a eso? 

– No, yo creo que ellos me contrataron por lo que yo había hecho, y nunca se me indicó, de entrada, que yo tenía que ser un técnico con una filosofía con la que se venía trabajando, yo más bien traté de ir poniendo mi idea de a poquito, lógicamente sabiendo que tenía un material diferente que en otros lados y que el entrenador también debe de adaptarse a ese material, uno tiene una idea de lo que uno quiere en el equipo pero también debe de adaptarse al material humano que usted tenga disponible. Y bueno, lógicamente Alajuela tiene un material humano de mucha calidad y de medio campo para delante tiene muchas variables, mucha gente que puede aportar diferentes circunstancias y que usted puede hacer un equipo muy ofensivo, pero no hubo algo específico que me dijeran tiene que jugar así o así, en ningún momento se me indicó eso. 

 

— Tengo entendido que hubo jugadores que le tocaron la puerta de la oficina a Agustín Lleida para plantear una inquietud con respecto a la metodología de trabajo suya, ¿eso sucedió realmente?, ¿le incomodó en algún momento que eso pasara? 

– Lo que te puedo decir es que yo tuve varias conversaciones con Agustín donde sí él me indicó que al principio hubo alguna inquietud de algunos. Unos dos, tres;  porque yo sé que no son todos. Por supuesto que los jóvenes, que son la mayoría, pues no. Eran dos o tres; cuatro, tal vez, ellos tuvieron alguna inquietud sobre cómo estaba trabajando al principio, en cuanto a la metodología, a las cargas, luego también hubo inquietud sobre los videos, pero yo siempre traté de tomar esa información que Agustín me pasaba para llegar a un punto de equilibrio, de conversar con los jugadores, de hacerles entender que yo tenía mi metodología pero que había que encontrar un equilibrio y un acomodo de parte y parte, tanto en la parte de metodología de trabajo en la cancha como en la parte de los videos para el beneficio del equipo, siempre fui claro en eso con los muchachos, grupalmente siempre los calmé y tratamos de que esas inquietudes solventarlas conversando y llegando a un punto de equilibrio. 

Tenía que ser inteligente y buscar que todos pusiéramos de nuestra parte para que las cosas salieran bien, todo esto, sabiendo que tenía que haber un tiempo de adaptación porque es lógico que yo no podía entrar de un solo golpe a poner toda mi metodología de trabajo porque sí podía haber un problema, de que podía reventar el equipo o sí podía haber más lesiones, eso está claro, y tratamos de ir manejando esa situación para que existiera un tiempo prudencial de adaptación, pero sí hubo algunas inquietudes que tratamos de entre todos solventar. 

 

— Giancarlo “Pipo” González fue uno de los jugadores que, al finalizar el partido contra el Guastatoya, tomó la palabra en el camerino y le brindó un respaldo a usted y a Harold Wallace tras la eliminación. En esas conversaciones que se dan a lo interno, Pipo hizo un llamado al grupo de que si alguno tenía alguna diferencia o algo que decirle al cuerpo técnico que aprovechara la oportunidad y se hablará las cosas de frente y no por la espalda con el gerente, ¿eso realmente sucedió? 

– No recuerdo algo tan así.  Él habló sobre la situación en sí del momento, pero no se habló específicamente de ese tema, yo creo que se habló, más que todo, de la situación del momento, del partido, del momento que estábamos viviendo y del futuro inmediato del equipo, pero no específicamente de eso que me está preguntando, él habló en general y varios muchachos hablaron en general del momento que estábamos y cómo teníamos que encarar el futuro inmediato a partir de ese momento. 

 

— Hay un tema que se habló mucho en redes sociales, algunos socios cercanos a la gerencia deportiva mencionan que la Junta Directiva fue la que le impuso a Agustín Lleida contratar a Luis Marín. Sin embargo, la Junta Directiva en algunos otros momentos ha sido clara que las decisiones deportivas corren por Agustín Lleida, ¿usted en algún momento desde su contratación tuvo algún contacto con la Junta Directiva o todo fue con Agustín Lleida? 

– No, todo fue con Agustín.  Ningún directivo se acercó a mí para hablar de la posible contratación, siempre hablé con Agustín. 

Hubo una reunión  de presentación con la Junta Directiva, después de ahí todo y  cualquier tema, situación, duda o inquietud siempre la conversé con Agustín y no con nadie más. Entonces, no tuve ninguna relación más allá con la Junta Directiva que hablar ese día que nos presentamos y lógicamente después con el presidente el día del despido, pero nada más. 

— Cómo toma la llegada de Albert Rudé al banquillo, profesional que fue su asistente e, incluso fue asistente en el último semestre de Andrés Carevic.

– Es que exactamente me queda la duda, a cualquier persona que yo le cuente esto le va a quedar la duda, no podría afirmarlo, pero queda en el aire, y eso es lo que yo siento.

— ¿Usted lo aceptó como asistente o se lo impusieron?

– Sí, porque ya estaba contratado. A mí me dijeron la función que estaba haciendo, entonces desde que yo llegué conversamos y me pasaba información de los rivales. La idea era que viniera a final de año para integrarse al cuerpo técnico; él ya ayudaba en análisis de rivales.

— ¿Cómo fue la relación con él?

Perfecta, mucho respeto. Yo con él no tengo ningún problema, ni mucho menos. Eran dos veces por semana que nos reuníamos y nos hablábamos bastante.

— ¿Usted no temió que si se lo ponían era porque era su posible sustituto?

– No, para nada, porque inclusive yo este tema lo conversé con Agustín y le dije que fuéramos honestos, pero él me dijo que solo era para esa función (analizar videos) y que la idea de él (Rudé) era jamás dirigir el equipo, pero bueno, las cosas cambiaron, no sé si la urgencia, el momento… No tengo respuesta… al final todo queda en el aire.

— ¿Que le dijo Lleida en cuanto a Rudé para que usted lo aceptara?

– Agustín me dijo que solo venía a apoyar y ayudar, pero las cosas cambiaron.

— ¿Pero cómo usted aceptó que le pusieran un asistente?

– El tema es que ya estaba contratado, a ver la contratación estaba si yo lo aceptaba o no. Yo viendo la capacidad que Albert tiene me interesó que nos aportara y ayudara en esa parte… Buscando siempre el bien del equipo y la institución y que las cosas salieran bien. Yo jamás pensé que sucedería lo que pasó y por eso me adelanté a los hechos, hablé con Lleida y me dijo que venía a apoyar y ayudar y ser un soporte más.

— Usted forma parte de una generación de futbolistas que lo dieron todo en su momento con una camiseta y ahora como técnicos son profesionales. 

Sin embargo, no se puede ocultar que siempre hay un cariño especial por dirigir ese equipo en el que algún momento fueron jugadores.

Su paso fue fugaz en el banquillo de Alajuelense, ¿ cuál es el sabor que le deja todo lo sucedido?

– Por supuesto que sí, el cariño está, la institución representa mucho para mí, el cariño a la institución es clarísimo, le tengo gran cariño, viví ahí como jugador los momentos más lindos de mi vida como jugador, y muchísimos años, tengo nueve campeonatos como jugador ahí y creo que soy el máximo jugador que tiene más campeonatos en la historia de la Liga, entonces por supuesto que el cariño está y sigue ahí intacto. Sí hay un sin sabor, una decepción y una molestia que se nos irrespetó un poco en estos momentos, no se nos trató como esperábamos, sentimos que se nos irrespetó nuestra trayectoria y no hubo la misma justicia que esperábamos, esos mismas oportunidades que se tuvieron en los últimos tiempos con otros técnicos y se nos trató diferente. Entonces, ahí con ese sin sabor, sí nos vamos y esa amargura, pero sabemos que esto es el fútbol y tenemos que seguir adelante, como usted bien lo dice, esperaremos nuevas oportunidades en la que Dios nos abra la puerta y tratar de hacerlo lo mejor posible, pero lógicamente el cariño está y el sin sabor también de esta última etapa por supuesto.

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