El inicio del Torneo de Clausura 2026 tuvo todos los ingredientes de una noche grande en el Estadio Alejandro Morera Soto: graderías a reventar, ambiente de campeón y una afición que llegó para recibir a Liga Deportiva Alajuelense. Pero Municipal Liberia se encargó de convertir la celebración en un partido de alto voltaje y emociones encontradas.
El 2-2 final dejó un sabor agridulce para el campeón nacional. Fue un empate que puede leerse como justo, pero que castigó a la Liga por no saber cerrar el partido y premió la valentía de un Liberia que nunca se resignó.
Desde el arranque, el juego fue cambiante y entretenido. Lejos de refugiarse, el equipo pampero propuso, presionó alto y encontró sociedades que incomodaron a una Liga empujada por su gente, pero sin la claridad habitual. Con Fernando Lesme incansable en la presión y Joaquín Alonso Hernández manejando los tiempos, Liberia avisó temprano.
Al minuto 15, Randy Ramírez tuvo la gloria en sus pies tras una desatención defensiva rojinegra, pero su remate se fue a las gradas, provocando el lamento airado de José Saturnino Cardozo en el banquillo visitante.
Alajuelense respondió con empuje. Kenneth Vargas, en su debut, mostró entrega y sacrificio; Joel Campbell buscó sociedades constantes por los costados, especialmente con Rónald Matarrita. El premio llegó al minuto 30: un centro venenoso de Fernando Piñar no fue despejado con limpieza y Ronaldo Cisneros aprovechó el error para firmar el 1-0.
Cuando parecía que la Liga se iba al descanso con ventaja, Liberia volvió a dar señales de rebeldía. En el 45+6, Hernández condujo una contra de manual y habilitó a Mauricio Villalobos, quien definió con calma ante Bayron Morapara el 1-1. Gol psicológico y aviso de que la visita no estaba de paso.
El complemento fue una batalla de desgaste. La Liga se volcó al ataque, pero se topó una y otra vez con la figura de Antonny Monreal. El guardameta mexicano se convirtió en muro, incluyendo una atajada notable a Alexis Gamboa al 67, que ya se gritaba como gol en las gradas.
La búsqueda local se mantuvo hasta encontrar un respiro al 83. En su partido número 100 con la camiseta rojinegra, Guillermo Villalobos apareció para marcar el 2-1. El Morera Soto explotó: noche especial, gol simbólico y sensación de fiesta completa.
Pero el fútbol guarda giros imprevisibles. Con el tiempo cumplido y la Liga intentando congelar el balón, Liberia lanzó su última ofensiva. En reposición, Erick Cubo Torres apareció con la astucia del veterano: cazó un centro y mandó el balón al fondo para el 2-2 definitivo.
No hubo tiempo para más. El pitazo final selló un empate dramático entre dos equipos que mostraron carácter, ideas claras y ambición. En apenas la primera jornada del Clausura 2026, Alajuelense y Liberia dejaron claro que prometen ser protagonistas. Esta vez, eso sí, la fiesta en el Morera terminó con sabor amargo.