Óscar “Macho” Ramírez presentó su once titular para el duelo de vuelta por los cuartos de final de la Copa Centroamericana ante Motagua, con varias decisiones obligadas por ausencias y sanciones, pero también con señales claras de a quiénes les otorga plena confianza en un juego de vida o muerte.
Ante las bajas por indisciplina de Creichel Pérez, John Paul Ruiz, Deylan Paz y Deylan Aguilar, y la sanción por expulsión de Rónald Matarrita, el técnico alineó a Washington Ortega en el arco, con una defensa de cuatro compuesta por Guillermo Villalobos, Fernando Piñar, Alexis Gamboa y Aaron Salazar.
En la media cancha, optó por Rashir Parkins, Kenyel Michel y Jeison Lucumí, buscando equilibrio y dinamismo. Más adelante, confió en Anthony Hernández, Joel Campbell y el mexicano Ronaldo Cisneros como tridente ofensivo.
Con esto, Ramírez apostó por experiencia y versatilidad, dejando en el banquillo a jugadores como Celso Borges, Diego Campos y Alejandro Bran, quienes podrían ser variantes dependiendo del desarrollo del encuentro.