La propuesta del Barcelona B para fichar a Santiago Van der Putten desató un polvorín en las redes sociales. Mientras un sector de la afición rojinegra pide dejarlo ir “para no truncar el futuro del muchacho”, la dirigencia de Alajuelense defiende su modelo de negocio: no regalar a sus figuras, mucho menos al defensor costarricense con mayor potencial de venta en la actualidad.
El caso es claro. La oferta recibida no supera los $200 mil, un monto que la institución considera irrisorio para un jugador que viene en crecimiento y que ya está en la órbita de la Selección Mayor, al ser convocado por Miguel “Piojo” Herrera para el inicio del camino mundialista rumbo al 2026.
Un modelo que no improvisa
Alajuelense ha sido el club más exitoso del país en materia de exportación. En los últimos años ha recibido casi $10 millones en ventas al exterior, con ejemplos recientes como el traspaso de Jeyland Mitchell por casi $2,5 millones. Es cierto que no todos los negocios alcanzan esas cifras, especialmente tratándose de defensores, pero el club tiene claro que debe cuidar sus activos y negociar con paciencia.
El propio Van der Putten lo sabe. El pasado 20 de agosto, en San Salvador, antes del duelo contra Alianza en Copa Centroamericana, el zaguero reconoció que las ofertas que han llegado por él hasta ese momento eran bajas. Entiende que debe crecer, consolidarse y, sobre todo, ganarse un lugar estable en la Selección Mayor para elevar su valor de mercado. Lo conversamos en el lobby del hotel donde el equipo estaba concentrado.
El espejo de Saprissa
El caso también sirve para recordar errores recientes de Saprissa bajo la administración de Sergio Gila. Jugadores clave se fueron a préstamo y, en lugar de convertirse en ventas fuertes, terminaron saliendo por montos muy bajos. Alajuelense no quiere repetir esa historia y por eso mantiene firme su postura de no ceder a Van der Putten por menos de lo que considera justo.
El reloj del mercado
El mercado en España cierra este lunes y las conversaciones siguen. La dirigencia manuda puede flexibilizar sus pretensiones, sí, pero no a cualquier costo. La oferta actual, de menos de $200 mil, está muy lejos de reflejar el potencial de un defensor que ya forma parte del proyecto de selección nacional y que representa una inversión de años de trabajo en el CAR.
Por ahora, Van der Putten sigue siendo rojinegro. La decisión final, más allá de la ilusión de ver a un costarricense en el FC Barcelona B, será una prueba más de si Alajuelense logra mantener el equilibrio entre cuidar su negocio y cumplir los sueños de sus jóvenes talentos.