El incidente ocurrido en el camerino visitante del estadio Miguel Ángel “Lito” Pérez, tras el partido entre Puntarenas FC y Liga Deportiva Alajuelense, ya tiene una explicación desde la dirigencia rojinegra.
El vocero y dirigente del club, León Weinstock, detalló qué fue lo que ocurrió con el lavatorio que terminó quebrado después del encuentro que los manudos perdieron 2-0 el sábado anterior.
La versión de Alajuelense
Según explicó Weinstock, una vez terminado el partido se realizaron consultas internas con jugadores y miembros del cuerpo técnico para reconstruir lo sucedido en el camerino.
A partir de esas conversaciones se determinó que el lavatorio no estaba completamente firme antes del incidente.
“Terminado el partido se procedió a confirmar con los jugadores y el cuerpo técnico sobre lo ocurrido y se pudo confirmar que el lavatorio no estaba en perfecto estado y cuando un jugador se apoyó en él durante la charla el mismo se rompió parcialmente”, explicó el dirigente.
De acuerdo con esta versión, el daño ocurrió cuando uno de los futbolistas se apoyó sobre la estructura durante una conversación dentro del camerino, provocando que el lavatorio cediera. ElMundo.CR conoce que el rumor de que el responsable fue Alexis Gamboa, no es cierto.
La sanción y la responsabilidad
El incidente fue reportado por Puntarenas FC y posteriormente analizado por el Tribunal Disciplinario de la Federación Costarricense de Fútbol.
La resolución estableció una multa de ¢525.000 para Alajuelense, además de la obligación de cubrir el costo total de los daños que determine el club porteño, una vez que presente la factura correspondiente.
Weinstock señaló que, aunque no es posible determinar con precisión el estado previo del lavatorio, la institución respetará la sanción impuesta.
“Al ser difícil definir en qué estado estaba el lavatorio previo al encuentro y haber colocado sobre el mismo de forma involuntaria un peso mayor al habitual, igualmente nuestro club respetará la sanción recibida”, manifestó.
Alajuelense dispone de un plazo de un mes para cubrir los costos derivados del incidente en el camerino visitante del estadio porteño.