El Club Sport Herediano volvió a dejar dudas cuando más se le exigía. La derrota de este domingo en el estadio Ricardo Saprissa, por marcador de 1-0, destapó nuevamente la gran deuda del equipo rojiamarillo: competir con fuerza ante los llamados equipos grandes.
El técnico Alexander Vargas no ocultó su decepción tras el compromiso. “Hoy fuimos apáticos, no tuvimos dinámica, no atacamos los espacios y fuimos presa de ellos”, afirmó el mexicano, quien también reconoció que el equipo “entró confundido” al partido.
Con este resultado, el Herediano suma dos derrotas importantes en el Clausura 2025: cayó ante Saprissa y también ante Alajuelense, un lastre que lo aleja del primer lugar. “Creo que nos cuesta creernos capaces de competir contra esos equipos. Trabajamos bien durante la semana, pero caemos en la desconfianza, y eso es algo que debemos hablar internamente”, añadió el estratega.
Ni excusas ni contundencia
Altamirano se negó a justificar la derrota por las ausencias de figuras como Marcel Hernández, Keyner Brown y Joaquín Alonso Hernández. “Cuando ganamos no hablé de ellos, así que hoy tampoco. No debemos depender de uno o dos jugadores”, sostuvo, aunque aceptó que las lesiones han complicado la planificación: “La mayoría de las lesiones han sido por traumas. Confiamos en el cuerpo médico”.
Sobre Joaquín Alonso, el entrenador explicó que su ausencia se debió a un “tema personal” y que el grupo lo respalda completamente.
Falla mental, no táctica
Aunque Herediano estudió a fondo al Saprissa, el planteamiento simplemente no se ejecutó en la cancha. “Analizamos al rival, pero no tomamos las decisiones correctas y eso se reflejó en el resultado adverso. Soy el responsable”, sentenció Altamirano.
Para colmo, el equipo no anotó por primera vez en lo que va del campeonato. “No lanzamos los centros correctos, no fuimos verticales. Nos preparamos para enfrentarlos, pero no ejecutamos”, confesó el DT, quien ahora se enfoca en recuperar lesionados y reforzar la parte anímica del grupo.
La derrota no solo les cuesta puntos, sino que también representa el quinto revés consecutivo del Herediano en la Cueva. “No voy a hablar de cosas que pasaron antes de mi llegada, pero hoy no fuimos intensos ni dinámicos. Saprissa no nos perdonó”, concluyó.