Antes del clásico nacional, la venta de entradas para el partido de vuelta entre Alajuelense y Saprissa avanzaba a paso lento. De las 9.400 entradas disponibles, apenas se habían vendido 4.500. La expectativa parecía haberse enfriado… hasta que llegó el empate 3-3 en Tibás.
Fue ese resultado —con remontada incluida y un cierre cargado de emociones— lo que encendió de nuevo el fervor rojinegro. La afición necesitaba ver para creer: ver que el equipo reaccionaba, que el “Macho” Ramírez había encontrado respuestas, que la Liga estaba viva. Y entonces las entradas comenzaron a volar.
A punto de llenarse el Morera
La noche del domingo, tras el pitazo final en La Cueva, la plataforma boleterialaliga.com empezó a registrar una alta demanda. En cuestión de horas, el 90% del aforo ya estaba vendido. Se espera que este lunes Alajuelense anuncie oficialmente el “sold out” para el duelo del próximo miércoles a las 8:00 p.m. en el estadio Alejandro Morera Soto.
Del escepticismo al entusiasmo
El contraste con la ida es evidente. Mientras Saprissa agotó sus 7 mil entradas en cuestión de horas, el Morera tardó días en mostrar movimiento. Pero el clásico removió todo: el carácter del equipo, el orgullo de la afición y las ganas de cerrar en casa con una victoria que les devuelva la corona.
La final está más viva que nunca. Y ahora, el Morera también lo estará.