Madrid, 13 sep (dpa) – Keylor Navas está demostrando tener una fortaleza mental de acero que le permite sobrevivir al caos de su aventura en el Real Madrid, que ahora tiene al arquero costarricense como el único imbatido en la Liga española de fútbol.
No es fácil ser Navas. O, al menos, vivir la peculiaridad de una situación insólita que le llevó a ser arquero del Manchester United durante unos minutos, sólo a la espera de que llegaran unos documentos. Pero aquello no ocurrió y el costarricense se quedó en el Real Madrid, que lamentó no haber cerrado la contratación del español David de Gea, como era su primera intención.
Así que Navas se quedó en Madrid para ocupar el exigente puesto de arquero titular en el equipo blanco, una posición sometida a numerosas turbulencias desde hace años, con Iker Casillas, con Diego López y ahora con Navas.
El costarricense aceptó el reto y hoy celebra una curiosidad: es el único arquero que queda imbatido en tres jornadas de la Liga española. Hacía 40 años que un arquero del Real Madrid no comenzaba la temporada con tres partidos sin recibir goles.
“Los números están demostrando por ahora que el meta tico es apto para la portería blanca”, afirmó hoy el diario “As”.
Lo cierto es que el Real Madrid tuvo un arranque de temporada con rivales benignos y jugó con tres equipos -Sporting de Gijón, Betis y Espanyol- que parecen llamados a cumplir un papel secundario en la Liga española. Pero también es verdad que en los tres partidos Navas realizó intervenciones de mérito.
El Real Madrid se paseó el sábado con su triunfo 6-0 en campo del Espanyol con cinco tantos de Cristiano Ronaldo y Navas también reclamó su cuota de protagonismo al realizar en la segunda parte una espectacular intervención a cabezazo de Gerard Moreno.
El diario “Marca” comparó hoy la “fabulosa parada” a un vuelo del inglés Gordon Banks a cabezazo de Pelé durante el Mundial de Brasil de 1970.
A pesar de que el Real Madrid tenía el partido completamente resuelto, Navas celebró la intervención alzando sus puños, un gesto que sonó a reivindicación y rabia después de todo lo sufrido en los últimos días.
“Jugué con confianza y tranquilo. Tengo ganas de trabajar”, afirmó tras el encuentro.
Navas sigue en el Real Madrid casi por accidente, pero ahora, después de una temporada a la sombra de Casillas, parece dispuesto a aprovechar la oportunidad que tanto deseaba. Tiene un año por delante para confirmar a sus dirigentes que es arquero para un club como el Real Madrid.
