Joel Campbell volvió a abrir el álbum de uno de los capítulos más comentados de su carrera: su regreso al fútbol nacional con la Liga Deportiva Alajuelense, una decisión que —según confesó— fue fácil en lo personal, aunque compleja por el entorno.
El exmundialista habló durante una charla de hora y media en Batica Podcast, conducido por Joaquim Batica, su amigo y representante, donde explicó con franqueza qué lo inclinó por la camiseta rojinegra y no por la de Deportivo Saprissa.
“Para mí fue una decisión fácil”
Campbell contó que el vínculo con la Liga Deportiva Alajuelense viene desde la infancia. Haber jugado ahí de niño, los recuerdos y las relaciones que construyó en esa etapa pesaron más de lo que muchos imaginaron.
“Para mí fue fácil porque yo ya había jugado en la Liga cuando era pequeño y sabía lo que era eso”, explicó.
El ruido alrededor de la decisión
La otra cara fue el contexto. Campbell reconoció que su pasado y sus declaraciones de afinidad con Saprissa hicieron que el anuncio generara malestar y dolor en parte de la afición morada.
“Por todo mi pasado, porque jugaba en Saprissa y declaraba mi afición por Saprissa… cuando decido jugar con la Liga, crea lo normal.
Todos los saprissistas quedan inconformes, quedan dolidos, y son decisiones que uno toma”, dijo.
El factor clave: el trato
Más allá del escudo, Campbell subrayó un punto decisivo: cómo lo hicieron sentir.
“Fue fácil por cómo me hizo sentir la directiva de la Liga, el club, el trato y cómo llegaron para ficharme”.
El delantero insistió en que siempre fue agradecido con Alajuelense por su etapa formativa y que ese sentimiento terminó inclinando la balanza.
Un reto que le gustó asumir
Fiel a su perfil, Campbell también vio el regreso como un desafío. Sabía que llegaba a un equipo con necesidad de títulos y con una presión elevada.
“Había muchísima más presión. Mucha gente quiso sacar eso de contexto y hacer más presión de lo que era.
Al final, yo disfruto muchísimo en la Liga y estoy contento con la decisión que tomé”, afirmó.
La puerta que se volvió a abrir
Vestido de rojinegro, Campbell cumplió otro sueño: jugar en Brasil, algo que —según dijo— se suele subestimar desde Costa Rica.
“La gente cree que es fácil salir a jugar a Brasil, pero no lo es. Cuesta mucho que a un jugador de la liga de Costa Rica lo contraten allá”.
Estuvo seis meses, jugó, anotó y se dio el lujo de cerrar con una frase que resume su carrera internacional:
“He jugado en la mejor liga de América y puedo decir que he jugado en las mejores siete ligas del mundo”.
Una decisión sin arrepentimientos
Años después, Campbell no esquiva el tema ni baja el tono. Eligió Alajuelense convencido, asumió el ruido y disfrutó el camino. Para él, más allá de colores y polémicas, la decisión fue coherente con su historia y con el momento que vivía.