Por Rodolfo Chisleanschi
Antofagasta (Chile), 14 jun (dpa) – No hay tiempo, pero tampoco muchos motivos para lágrimas en Jamaica. El modesto equipo caribeño jugó el primer partido de su historia en una Copa América de fútbol, y aunque el marcador señaló una derrota por 1-0 ante Uruguay, la pena duró muy poco en las filas de los “Reggae Boyz”.
“Después del partido todos estábamos mal de ánimo, porque hasta el final creímos en el empate”, confesó Winfried Schäfer, entrenador de los jamaicanos. “Pero nuestra actuación nos da ilusiones y ahora pensamos que podemos ganarle a Paraguay, o incluso competir contra Argentina, ¿por qué no?”.
Y en verdad, el técnico alemán tiene razones para el optimismo. Más allá de que ninguno de sus pupilos tiene renombre en el fútbol internacional, en ningún momento fueron superados por el vigente campeón de la Copa.
Al final del partido, algunos jugadores jamaicanos tuvieron tiempo y ánimos para fotografiarse con Edinson Cavani, en una implícita disculpa por el desliz geográfico del uruguayo, que en la previa calificó a Jamaica de “equipo africano”.
“Nos hemos ganado el respeto de la gente”, comentaba algunas horas después del partido Carlos Aitor García, el español que se ocupa de analizar los videos y que anoche mismo preparaba su informe sobre los paraguayos.
Schäfer, quien dijo sentirse “orgulloso” de sus jugadores, pone buena parte de sus esperanzas en la llegada de Je-Vaughn Watson, mediocampista ausente en el estreno porque su club, el FC Dallas de la MLS estadounidense, todavía está en competición y no lo liberó para el primer partido. “Watson nos dará más juego”, aseguró el entrenador germano.
De hecho, el jugador del Dallas no es la única baja que sufren los jamaicanos por cuestiones reglamentarias en esta Copa. Los defensores Alvas Powell, del Portland Trimble, y Demar Phillips, del Real Salt Lake, ni siquiera fueron autorizados a participar. Según las normas, los equipos solo tienen la obligación de ceder a sus futbolistas para una competición de selecciones al año, y los caribeños decidieron reservarlos para la Copa de Oro de la CONCACAF, que se jugará en julio, una vez acabado el torneo en tierras chilenas.
Aun así, Jamaica dejó varios detalles positivos en su presentación. “Tácticamente estuvimos fantásticos y también en lucha y actitud”, resumió Schäfer. “Solo nos faltó mayor justeza en la definición, porque tuvimos varias ocasiones de gol en el segundo tiempo”.
Al margen del concepto colectivo, que no mostró grandes distancias con cualquier otra selección, algunas individualidades como McAnuff, McCleary o Mattocks desmintieron a quienes vaticinaban que Jamaica sería solo fuerza y velocidad.
“Lo concreto es que jugamos contra el último ganador de la Copa América y fuimos mejores. Apenas nos superaron en un tiro libre”, concluyó Schäfer: “Ahora nos toca Paraguay, que será un rival difícil, ya lo vimos contra Argentina. Pero en Sudamérica nadie imaginaba que Jamaica podía jugar tan bien al fútbol y hoy todos saben que podemos ganar. Nosotros solo debemos creer en nosotros mismos”.
