Atlanta (EEUU), 22 jul (dpa) – Jamaica dio hoy el golpe al vencer en Atlanta por 2-1 al favorito Estados Unidos y avanzar a la final de la Copa Oro de fútbol de la Concacaf el domingo.
Jamaica se adelantó en el primer tiempo con los goles de Darren Mattocks, que marcó de cabeza en el minuto 30, y de Giles Barnes, que anotó de falta en el 35. En el segundo tiempo, Estados Unidos, gran favorito y vigente campeón del torneo, redujo diferencias con el tanto de Michael Bradley en el 48′, pero fue incapaz de empatar.
El equipo caribeño se enfrentará en la final del domingo en Philadelphia al vencedor de la otra semifinal que disputan a continuación México y Panamá también en Atlanta.
Jamaica, número 76 del ranking mundial, es el primer equipo caribeño en jugar la final del torneo de la Concacaf (Confederación de Fútbol de Norte-, Centroamérica y Caribe).
Estados Unidos, país anfitrión, no se perdía el juego por el título desde 2003 y el sábado buscará un tercer lugar que no servirá de consuelo.
Además, como campeón del torneo de hace dos años, se enfrentará con el ganador de la final del domingo en un playoff por encontrar al representante de la región en la Copa Confederaciones de Rusia en 2017.
“Obviamente que el equipo y los fans están decepcionados. Queríamos jugar la gran final”, dijo el seleccionador estadounidense, Jürgen Klinsmann.
Es la primera vez que Estados Unidos pierde con un equipo de la Concacaf antes de la final. Antes sólo había caído ante invitados sudamericanos: en semifinales ante Brasil en 1996 y 2003 y en cuartos frente a Colombia in 2000.
Y eso a pesar del buen inicio de partido hoy ante un estadio lleno en Atlanta. Pero los pupilos de Klinsmann desaprovecharon las ocasiones, y Jamaica creció. En el minuto 30, Mattocks, de espalda al arco, conectó un gran remate de cabeza.
Y un error del arquero estadounidense, Brad Guzan, que salió del área con la pelota en la mano al tratar de lanzar un contragolpe, generó una falta que propició el 2-0 de Barnes.
El tanto de Bradley al poco del descanso hizo concebir esperanzas. El capitán tuvo una ocasión para igualar en el 57′, pero, al igual que el resto de oportunidades, no encontró la red jamaicana.
“Pudimos haber hecho tres, cuatro o cinco goles, pero no los hicimos y por eso perdimos”, resumió Klinsmann.
“En Jamaica hay mucha fiesta hoy. Todo el mundo sabe cómo somos”, dijo con una sonrisa el goleador Barnes. Su entrenador, el alemán Winfried Schaefer, pidió, sin embargo, concentración: “Nos queda un partido. Bob Marley es para después”.