El técnico del Herediano, Jafet Soto Molina, no se guardó nada después de la derrota 1-3 ante Alajuelense en Santa Bárbara. Sus palabras en conferencia fueron un terremoto dentro del camerino rojiamarillo, cargadas de frustración, advertencias y autocrítica.
El bicampeón nacional atraviesa uno de sus momentos más tensos del Torneo de Apertura 2025. Con apenas 13 puntos y lejos de la zona de clasificación, Soto reconoció que su equipo no está jugando bien y lanzó un mensaje directo a sus jugadores antes del crucial duelo del domingo ante Liberia.
“Voy a tomar decisiones, y si tengo que jugar con chamacos (ante Liberia), jugaré con chamacos. El que quiera llegar a entrenar este viernes, que llegue; y el que quiera montarse al bus para viajar el sábado a Liberia, que lo haga”, dijo con tono firme.
“Aquí nadie tiene derecho a exigir nada”
El entrenador florense fue tajante: ningún jugador tiene asegurada la titularidad ni derecho a reclamar protagonismo.
“En este momento no hay ningún jugador que tenga derecho a un nivel de exigencia. Ninguno puede exigir absolutamente nada. Todos están en el mismo nivel. Este cuerpo técnico va a evaluar quién está en un nivel un poquito superior, para ir a Liberia verdaderamente con hambre, compromiso, responsabilidad y orgullo”, declaró.
El mensaje, sin nombres pero con destino claro, dejó en evidencia que la paciencia del técnico llegó a su límite.
“Esto se saca con orgullo, no hay otra forma”
Soto apeló al orgullo deportivo y a la responsabilidad individual como única salida para un equipo que ha perdido ritmo, contundencia y estabilidad.
“Esto se saca con orgullo, no hay otra forma. Es un orgullo deportivo que tiene que nacer, que tiene que estar. Hemos tenido nuestros problemas para armar el equipo. (Hernán) Medford tuvo sus problemas porque tuvo lesionados y suspendidos. Ahora a Allan Cruz le queda un partido de suspensión”, explicó.
El estratega reconoció que las lesiones y sanciones han sido un obstáculo constante, impidiendo consolidar una alineación estable. Sin embargo, insistió en que el rendimiento actual no tiene excusa.
“Solo con orgullo y con verdaderos profesionales se saca esto. No voy a decir heredianos. En el juego ante Alajuelense, al minuto ocho no metíamos ni las manos; hasta el minuto 17 hicimos una combinación para atacar al rival.”
Autocrítica y ultimátum
Jafet también apuntó a un problema que lo tiene visiblemente frustrado: la falta de ejecución de lo que se entrena.
“Tenemos las acciones de bola muerta y las jugadas que practicamos en los entrenamientos, pero en el partido hacemos cualquier cosa. Creo que es momento de escoger a esos jugadores que verdaderamente tengan ese nivel de convencimiento para los próximos compromisos.”
Sus palabras no fueron solo un desahogo, sino una advertencia abierta a su plantilla. El mensaje fue directo: quien no sienta hambre, compromiso y orgullo, no tiene espacio en el equipo.
Lo que viene
El Herediano deberá visitar este domingo el Estadio Edgardo Baltodano para enfrentar a Liberia, en un duelo que podría definir su destino en el campeonato.
Una derrota más prácticamente sepultaría las opciones del bicampeón de llegar a semifinales.
En medio del ruido y las dudas, Jafet Soto busca una reacción inmediata.
El técnico que ha hecho del Herediano un equipo acostumbrado a ganar ahora pone a prueba la fibra emocional y el carácter de su plantel.
Y en su propio estilo, dejó claro que en su equipo “nadie tiene derecho a exigir nada”.