La derrota en casa 1-2 ante Sporting FC cayó como un balde de agua helada en el entorno de Liga Deportiva Alajuelense. Nadie en el liguismo esperaba ese golpe en el Morera Soto.
En medio del momento complicado, el guardameta uruguayo Washington Ortega dio la cara y asumió responsabilidades. No esquivó el momento.
“Nos sentimos responsables de la situación que nos toca afrontar, que no es la mejor. Nos está costando los partidos, tenemos que mejorar un montón y hay que dar la cara en este instante”.
Autocrítica total
Ortega fue insistente en que las respuestas deben encontrarlas dentro del camerino.
“Ha sido duro y tenemos que hablar entre nosotros y con el profe (Óscar Ramírez). Debemos tratar de reaccionar ya, porque es un campeonato corto y se viene el clásico”.
El arquero reconoció que la eliminación en el Torneo de Copa también pesa en el ánimo del grupo.
“Nos quedamos fuera del Torneo de Copa y nos duele, porque es una institución muy grande; por eso esto hay que revertirlo y hablarlo”.
El mensaje fue claro: la solución no está afuera.
“Uno no encuentra explicación”
Cuando se le consultó qué ocurre con el equipo, Ortega no buscó excusas.
“Uno no encuentra explicación, es hablar, creer y escuchar a los compañeros. Cuando se gana, no es porque fulano te salva; cuando somos campeones, es por los once. Esta situación es lo mismo: el fútbol no es tenis. Todos somos culpables”.
El portero considera que el problema radica en desconexiones dentro del campo.
“Duele cuando adentro no nos entendemos, cuando nos ganan duelos y no estamos finos”.
El clásico como punto de quiebre
Alajuelense visitará a Deportivo Saprissa el próximo sábado a las 8 p.m. en el Ricardo Saprissa. Para Ortega, ese partido puede marcar un antes y un después.
“Los clásicos son aparte y no importa cómo venga cada uno. Es un lindo partido para revertir la situación”.
Cuando se le preguntó qué debe cambiar de inmediato, el uruguayo no titubeó:
“Creo que te diría que todo, pero en realidad venimos trabajando, hacemos lo mismo, trabajamos mucho… Hay que plantarse, hablar y reaccionar cuanto antes”.
La Liga atraviesa un momento complejo: cuatro partidos sin ganar, dudas defensivas y una tabla que ya no los ubica en zona cómoda.
Washington Ortega lo resumió en una frase que retumba en el camerino rojinegro:
“Hay que cambiarlo todo”.
El clásico está a la vuelta de la esquina.
El margen, cada vez más corto.